Las aerolíneas prevén nuevas subidas de tarifas por el costo del combustible, aunque temen que los pasajeros dejen de aceptar billetes cada vez más caros.
El combustible estrecha el margen de las aerolíneas
El encarecimiento de la energía ya ha llevado a compañías aéreas a elevar precios y revisar sus planes de crecimiento y flota. Algunas esperaban que el costo bajara tras el primer repunte asociado al cierre del estrecho de Ormuz.
Ahora, los directivos contemplan un riesgo doble: combustible caro y una posible caída de la demanda. Luís Rodrigues, director ejecutivo de TAP Air Portugal, lo expresó así: “Creo que nos esperan entre tres y cinco años difíciles”.
Por ahora, la demanda se mantiene. Sin embargo, varios responsables del sector temen que la inflación reduzca el dinero que las familias pueden destinar a viajar.
Más pasajeros, pero también riesgo de nuevos aumentos
Según las estimaciones de OAG citadas en la información, durante el primer semestre de 2026 se registraron 2.300 millones de reservas. La cifra supera en un 1 % la del mismo período de 2025.
Ese crecimiento no elimina la presión sobre los precios. Las compañías que habían limitado su exposición al encarecimiento del combustible mediante contratos de cobertura afrontarán el vencimiento de esos acuerdos.
Para quienes preparan un viaje desde o hacia Cuba, la advertencia apunta a un posible aumento del costo de volar, no a una subida anunciada para una ruta concreta. La evolución de cada tarifa dependerá también del trayecto y de la competencia: OAG registró precios más bajos que un año antes en tres de las diez principales rutas internacionales de Estados Unidos que analizó para el segundo trimestre de 2026.















