El abasto de agua en Pinar del Río se ha reducido por la rotura de siete equipos de bombeo y los apagones que impiden operar las principales conductoras de la ciudad.
Las averías afectan las tres conductoras
Roberto Capote Amador, jefe de Operaciones de Acueducto y Alcantarillado en el municipio, detalló que hay dos equipos averiados en la conductora de 20 pulgadas, tres en la de 30 y dos en la de 36.
La conductora de 30 pulgadas trabaja con la mitad de sus equipos. Esto reduce la presión de bombeo, sobre todo hacia las zonas altas, y prolonga los ciclos de distribución. Capote Amador describió el abastecimiento de la ciudad como una situación crítica.
Hay agua disponible, pero falta electricidad para bombearla
Las averías no son el único obstáculo para el abasto de agua en Pinar del Río. Durante dos jornadas recientes, instalaciones vinculadas a las conductoras de 20 y 30 pulgadas estuvieron sin corriente desde las 4:00 de la tarde hasta las 8:30 de la mañana siguiente.
En el sector conocido como Anillo 1 se acumuló agua suficiente para atender algunas zonas, explicó el funcionario. Sin embargo, la falta de electricidad impidió poner en marcha el bombeo. La conductora de 36 pulgadas también ha sufrido interrupciones eléctricas.
La presa Guamá afronta el mismo problema energético y tiene, además, una avería en su salida. Ambas dificultades limitan su aporte a la distribución en la capital provincial.
El combustible para pipas se destina a centros asistenciales
Los camiones cisterna tampoco pueden cubrir la demanda de los barrios. Según Capote Amador, el combustible disponible alcanza fundamentalmente para abastecer hospitales y otros centros asistenciales con poca cobertura de agua.
Entre los lugares priorizados mencionó el Hospital Pediátrico, el Hospital Psiquiátrico y el Abel Santamaría, además de hogares de ancianos. Para los vecinos que dependen de la red, las roturas y los cortes eléctricos siguen alargando la espera entre entregas.
A comienzos de octubre, residentes de la Calle Real denunciaron que llevaban más de 50 días sin agua por tubería. Sobre la recuperación del servicio, Capote Amador indicó que esperaban una mejoría eléctrica y aún desconocían si podría incorporarse algún equipo de bombeo.
















