Una alerta de terremoto en Cuba que circula en redes sociales atribuye un 60 % de probabilidad sísmica al sur del país, pero el Servicio Sismológico Nacional la desmiente.
¿Qué dicen los registros de la falla de Oriente?
El mensaje difundido fija un plazo de 70 horas y también menciona segmentos internos de la placa del Caribe. La cifra y el plazo aparecen en una imagen atribuida a una página llamada «Alerta Tormenta Geomagnetica».
Enrique Diego Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico Nacional de Cuba, aclaró el lunes 19 de octubre que el aviso no procede de una institución sismológica. También señaló que carece de evidencias para sostener una advertencia de actividad sísmica importante.
Según el especialista, la falla de Oriente mantenía un comportamiento tranquilo al momento de su declaración. Los registros disponibles no mostraban anomalías en la sismicidad que respaldaran el supuesto pronóstico. Arango explicó que varias personas lo habían contactado después de ver la publicación.
El límite de los pronósticos sísmicos
El Servicio Geológico de Estados Unidos explica que no existe un método capaz de predecir con precisión cuándo y dónde ocurrirá un gran terremoto. Por eso, un porcentaje publicado en redes no permite concluir que habrá un sismo durante las próximas horas.
Los estudios científicos sí permiten analizar fallas activas y estimar probabilidades para períodos prolongados, como años o décadas. Esas evaluaciones son distintas de una predicción que anuncie un terremoto en una fecha concreta.
Una predicción específica tendría que anticipar fecha, lugar y magnitud. La ciencia aún no dispone de un procedimiento validado para establecer esos tres datos de forma fiable antes de un terremoto. Conviene comprobar el origen de cualquier aviso que combine porcentajes y plazos exactos.
Antecedentes de falsas alarmas en Cuba
El 18 de agosto de 2026, otra alerta de terremoto apareció en teléfonos Android de varias provincias cubanas. El episodio llevó a algunas personas a salir de viviendas y centros de trabajo. Arango aclaró entonces que su servicio no había emitido aquella advertencia ni registrado un gran sismo que la justificara.
Google negó posteriormente que su sistema hubiera detectado un terremoto o enviado alertas en Cuba. ETECSA atribuyó el incidente a un error técnico-humano durante pruebas de su red, explicación que Arango cuestionó públicamente.
También en julio, el sismólogo desmintió mensajes que vinculaban terremotos ocurridos en Venezuela con un supuesto sismo inminente en Cuba. Explicó que esos avisos tampoco procedían de instituciones científicas reconocidas.
















