En medio de las demoras desesperantes que enfrentan miles de cubanos para obtener documentos básicos, como certificados de nacimiento o matrimonio, el gobierno ha presentado un nuevo anteproyecto de ley que busca transformar completamente el funcionamiento del Registro Civil.
La información fue publicada en la web oficial del Parlamento cubano, tras una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros celebrada en los últimos días.
El anteproyecto de la Ley del Registro Civil fue presentado por el ministro de Justicia, Oscar Silvera Martínez, quien explicó que se trata de una medida urgente para perfeccionar e informatizar el sistema, reforzar su institucionalidad y establecer reglas claras para el trabajo de los registradores civiles.
Una reforma largamente esperada
El Registro Civil es, hoy por hoy, uno de los servicios más colapsados del país. Ciudadanos de todas las provincias denuncian esperas interminables para obtener simples certificaciones que son vitales para acceder a otros derechos.
Las dificultades se agravan aún más para quienes necesitan documentos literalizados, actualizados o legalizados, como parte de procesos migratorios, matrimonios internacionales o solicitudes de nacionalidad española por la Ley de Memoria Democrática (LMD).
En muchos casos, los expedientes se retrasan durante meses por errores de transcripción, archivos en mal estado, pérdida de libros o imposibilidad de obtener un certificado desde el municipio de origen. A esto se suma la lentitud de un sistema que, en gran parte del país, sigue funcionando de forma manual, sin bases de datos interconectadas.
¿Qué cambiaría con la nueva ley?
Según el texto oficial, esta futura legislación regulará la organización y funcionamiento del Registro Civil, el asiento de los hechos y actos inscribibles, la publicidad de su contenido y los efectos jurídicos que de ellos se derivan. También se establecerá un régimen disciplinario diferenciado para los registradores, lo que implica una mayor fiscalización del personal que atiende a la población.
El ministro Silvera calificó la función registral como “sumamente amplia y compleja”, y destacó que es vital para la planificación de políticas públicas, al ser una de las principales fuentes de estadísticas demográficas y sociales. La informatización, en ese sentido, no solo agilizaría trámites para el ciudadano común, sino que también permitiría al Estado gestionar mejor sus decisiones en temas poblacionales, migratorios y administrativos.
¿Habrá resultados reales?
Aunque la intención es positiva, muchos cubanos se preguntan cuándo y cómo se implementará realmente esta transformación. Hasta ahora, varias leyes han prometido digitalización y eficiencia, pero en la práctica, los trámites continúan atascados, sobre todo en municipios rurales o zonas con escasa conectividad. El reto será llevar esta informatización más allá del discurso oficial y garantizar que los ciudadanos puedan acceder a sus documentos en tiempos razonables, sin corrupción ni obstáculos técnicos.
Otras leyes anunciadas
Además de este anteproyecto, el Consejo de Ministros presentó otros tres textos legales ante la Asamblea Nacional del Poder Popular:
Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes, que busca garantizar derechos, participación e inclusión de los menores y jóvenes.
Ley del Sistema Deportivo Cubano, primera de su tipo, que regula principios y organización del deporte en el país.
Ley del Régimen General de Contravenciones y Sanciones Administrativas, que reorganiza las multas y sanciones por infracciones administrativas en distintos ámbitos.
Estas medidas forman parte del cronograma legislativo del país, pero es la reforma del Registro Civil la que más impacto inmediato podría tener en la vida diaria de millones de personas.
