Cuba paga 90 pesos por cada kWh solar que los hogares entreguen al SEN: estos son los requisitos

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Tener paneles solares en Cuba puede servir no solo para reducir el consumo de la red o afrontar apagones. El excedente que una vivienda no usa ni almacena también puede venderse al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).

La Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba explicó los requisitos que deben cumplir los propietarios de sistemas fotovoltaicos privados interesados en conectarlos a la red. La interconexión no significa entregar toda la electricidad producida.

¿Cuánto paga el SEN por la electricidad renovable?

La tarifa vigente es de 90 pesos cubanos por cada kilowatt-hora (kWh) entregado al SEN.

El precio aparece recogido en la Resolución 179/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada en la Gaceta Oficial No. 66 Ordinaria, del 7 de agosto de 2026.

La norma establece esa tarifa para productores residenciales y no residenciales. Se aplica a la electricidad generada mediante fuentes renovables y entregada al SEN en cualquier horario del día.

La Gaceta Oficial No. 66 Ordinaria de 2026 incluye la resolución que regula este pago.

¿Cómo solicitar la conexión de los paneles solares?

El propietario debe comenzar con una solicitud de conexión. La Unión Eléctrica mantiene habilitado el Registro de Sistemas Solares Fotovoltaicos para realizar este trámite.

También deberá acudir a la Oficina Comercial correspondiente.

Después, la Empresa Eléctrica revisa la instalación y certifica que cumple las condiciones necesarias. Cuando proceda, se formaliza el contrato de compraventa de energía.

La instalación deberá disponer del equipamiento necesario para medir correctamente la electricidad consumida y la que se entrega a la red.

No basta con tener paneles solares instalados

Una vivienda puede tener paneles funcionando y no estar preparada para conectarse al SEN.

Según la información divulgada por la Empresa Eléctrica, el punto de interconexión debe cumplir las tensiones previstas en la NC 365-2011. También debe trabajar a 60 Hz.

Además, tiene que ajustarse al Reglamento de Seguridad Eléctrica establecido por la Resolución 159/2014 del Ministerio de Energía y Minas.

La instalación deberá cumplir igualmente los parámetros de calidad de tensión señalados en la IEC 61000-4-30.

El inversor necesita disponer de función de “soporte de red”, destinada a evitar desconexiones innecesarias ante determinadas variaciones de tensión.

Protecciones necesarias para conectarse al SEN

Entre los requisitos figura la protección anti-isla. Este sistema impide que los paneles continúen inyectando electricidad hacia una red que se encuentra desenergizada.

También se exigen protecciones contra sobrecorrientes y sobretensiones en corriente directa y alterna.

La instalación debe contar con puesta a tierra y protección frente a descargas atmosféricas o sobretensiones inducidas.

Otro elemento necesario es un desconectivo general visible y accesible desde el exterior de la vivienda.

Estas medidas protegen tanto la instalación particular como la red. También reducen riesgos para los trabajadores que realizan reparaciones durante una interrupción eléctrica.

¿Qué ocurre con la electricidad que produce una vivienda?

La electricidad generada por los paneles puede utilizarse primero dentro de la propia casa.

Por ejemplo, si una instalación produce 4 kW y la vivienda consume 1 kW, ese primer kilowatt cubre directamente la demanda doméstica.

Si existen baterías, parte de los 3 kW restantes puede utilizarse para cargarlas. Una vez cubiertas esas necesidades, el excedente puede enviarse al SEN.

Si el sistema no dispone de baterías, la electricidad que no se consume puede entregarse directamente a la red, siempre que exista la interconexión autorizada.

Ese excedente sigue siendo energía producida por el propietario. El contrato permite obtener un ingreso por una generación que no se está aprovechando dentro de la vivienda.

¿Qué pasa durante un apagón?

Conectarse al SEN no garantiza por sí solo que una vivienda mantenga electricidad durante un apagón.

Para disponer de respaldo, el sistema necesita baterías y una configuración preparada para funcionar de manera aislada de la red.

Cuando existen esos elementos, las protecciones separan automáticamente la instalación doméstica del SEN. La energía almacenada puede entonces alimentar los circuitos de respaldo previstos.

De esta forma, vender excedentes no implica necesariamente renunciar a la reserva energética de la vivienda.

El objetivo práctico es aprovechar mejor la inversión solar. La familia puede reducir la energía que compra a la red, almacenar electricidad y vender la producción que realmente le sobra.


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