Experto alerta sobre posible colapso energético en marzo.
Cuba podría enfrentar un punto crítico en cuestión de semanas si no recibe nuevos envíos de crudo. Así lo advirtió el investigador Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, en declaraciones al diario El País.
“Si para mediados de marzo no vemos a un tanquero en el horizonte, Cuba habrá llegado a la hora cero”, afirmó el especialista, al describir la gravedad del escenario actual.
Dependencia del crudo y caída de suministros
Según los cálculos citados por Piñón, la isla necesita alrededor de 100000 barriles diarios para sostener servicios básicos como electricidad y transporte. Sin embargo, la producción nacional ronda los 40000 barriles.
El resto dependía de envíos procedentes de Venezuela, México y Rusia. El último barco con crudo, el Ocean Mariner, llegó el 9 de enero con 85000 barriles desde México.
Desde entonces no se han registrado nuevos suministros de ese tipo. “La situación en Cuba es extremadamente crítica”, subrayó el experto.
Piñón también recordó que el país no cuenta con reservas estratégicas amplias ni gran capacidad de almacenamiento. “Siempre ha vivido al día en lo que es el petróleo”, señaló.
Termoeléctricas deterioradas y renovables insuficientes
El especialista indicó que el 60 por ciento de las termoeléctricas no funciona por falta de mantenimiento. El sistema eléctrico opera con un suministro intermitente y envejecido.
Aunque el gobierno impulsa parques solares, Piñón considera que su impacto es limitado. “Son pequeños parques que operan solo cuando el sol brilla”, explicó.
La crisis no solo afecta la movilidad y la generación eléctrica. También incide en la distribución de agua y en la cocción de alimentos, muy dependiente de la electricidad en los hogares cubanos.
Contexto político y presión externa
El experto sostuvo que la crisis también responde a factores estructurales. A su juicio, el modelo económico centralizado limita la capacidad de reacción.
“Cuba no ha querido soltar su modelo centralizado y es el único país todavía que funciona bajo un modelo de los días de Stalin”, afirmó.
En paralelo, Estados Unidos ha reforzado su presión sobre los suministros energéticos hacia la isla. Washington ha advertido que podría sancionar a gobiernos y empresas que vendan petróleo a Cuba.
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró recientemente que “el problema fundamental de Cuba es que no tiene economía”.
Piñón, por su parte, dejó abierta la puerta a una eventual negociación. “Algún lado tiene que ceder”, insistió, en alusión a un posible diálogo entre La Habana y Washington.
Apagones y déficit creciente
La crisis se refleja en los apagones diarios. La Unión Eléctrica informó que la capacidad prevista es de 1389 megavatios frente a una demanda de 3100 MW.
El déficit supera los 1700 MW. Además, unos 1000 MW de generación distribuida están paralizados por falta de diésel.
Seis de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio. Esta fuente aporta cerca del 40 por ciento del mix energético nacional.
Expertos independientes estiman que se necesitarían entre 8000 millones y 10000 millones de dólares para rehabilitar el sistema eléctrico.
El gobierno atribuye la situación a las sanciones estadounidenses y activó un plan de contingencia similar al aplicado en los años 90, cuando se habló de la llamada “Opción Cero”.
