Las deportaciones de cubanos a terceros países desde Estados Unidos incluyen traslados a México que algunos afectados intentan detener antes de cruzar la frontera.
Dolores Freixa fue sacada en junio de un centro de detención de Arizona y subida a un autobús sin que le dijeran adónde la llevaban. Al llegar a la frontera mexicana, se negó a firmar los documentos que le presentaron. Según su relato, tampoco reconoció como suya una firma que apareció en un formulario de aceptación de la deportación. Finalmente, la trasladaron de regreso al centro de Eloy.
Traslados a la frontera y documentos bajo disputa
Abogados de inmigración describen otros traslados en autobús hacia México en los que sus clientes recibieron presiones para aceptar la expulsión. Liudmila Marcelo contó que uno de ellos se negó a bajar del vehículo y que le habían pedido varias veces firmar documentos.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional rechazó esa acusación: «Es categóricamente falso que presionaríamos a alguien para que acepte su propia deportación». El departamento sostuvo que envía a un tercer país seguro a quienes se niegan a regresar a su país de origen.
Un juez federal había frenado en febrero las expulsiones a terceros países y exigido que los afectados recibieran una notificación y pudieran impugnarlas. Posteriormente, la Corte Suprema permitió reanudarlas. Freixa logró regresar al centro de detención, pero esa decisión judicial cambió las condiciones para oponerse a traslados posteriores.
¿Cuántos cubanos han sido enviados a México?
Las deportaciones de cubanos a terceros países afectan también a personas que llevaban décadas en Estados Unidos. Algunas perdieron la residencia permanente tras condenas penales y vivían bajo órdenes de supervisión, con la obligación de presentarse periódicamente ante las autoridades migratorias. Freixa llegó al país durante el éxodo del Mariel de 1980.
Human Rights Watch estimó que 4353 cubanos fueron deportados a México entre enero de 2025 y marzo de 2026. Según su análisis, constituyeron el grupo nacional más numeroso entre las personas de terceros países enviadas allí durante 2025. La organización examinó datos gubernamentales y entrevistó a 41 cubanos deportados.
La situación al llegar a México
En su informe de mayo de 2026, Human Rights Watch documentó obstáculos para conseguir alojamiento, alimentos y atención médica. También señaló que ninguno de sus entrevistados había recibido antes de la deportación una audiencia o entrevista para examinar una solicitud de protección frente al traslado a México.
Las autoridades mexicanas comunicaron a los entrevistados que tenían un permiso de estancia limitado, generalmente de diez días, y les indicaron que iniciaran un trámite ante la agencia de refugiados. La organización advirtió que muchos afrontan dificultades prácticas para acceder a ese proceso.














