Un mensaje breve, publicado en redes sociales, ha bastado para agitar el panorama financiero estadounidense. Sin explicaciones técnicas ni documentos oficiales, la declaración ha abierto interrogantes sobre su alcance real.
La propuesta apunta a uno de los productos más utilizados por los hogares. También a uno de los más criticados por su coste. De momento, las certezas son pocas y las reacciones, numerosas.
Lo que sí está claro es que la iniciativa vuelve a colocar a las tarjetas de crédito bajo el foco. Y lo hace en un momento político especialmente sensible.
Un anuncio directo y sin detalles
El presidente Donald Trump afirmó que quiere limitar al 10% los intereses de las tarjetas de crédito durante un año. Según escribió, la medida entraría en vigor el 20 de enero de 2026.
El mensaje no incluyó referencias legales ni explicó cómo se aplicaría el límite. Tampoco aclaró qué organismo se encargaría de supervisar el cumplimiento por parte de las entidades financieras.

Trump ya había defendido esta idea durante la campaña electoral que lo devolvió a la Casa Blanca. Entonces, varios expertos señalaron que cualquier tope generalizado requiere el respaldo del Congreso.
En su publicación, el presidente sostuvo que los consumidores han sido perjudicados durante años. “Effective January 20, 2026, I, as President of the United States, am calling for a one year cap on Credit Card Interest Rates of 10%”, escribió. Añadió que no se permitirá que el público sea “ripped off” por las compañías de tarjetas.
Reacciones encontradas en el Congreso
Las críticas no tardaron en llegar. Legisladores de ambos partidos han expresado inquietud por los elevados intereses que soportan los usuarios, pero muchos cuestionan la falta de un plan concreto.
La senadora Elizabeth Warren, miembro del Comité Bancario del Senado, calificó el anuncio de vacío sin una ley que lo respalde. Recordó que el Congreso es quien debe fijar límites de este tipo.
Pese a ello, existen iniciativas legislativas en marcha. Algunas buscan imponer un tope del 10% durante varios años, aunque ninguna ha logrado aún convertirse en norma.
Silencio de los bancos y advertencias del sector
Las grandes entidades emisoras, como American Express, JPMorgan Chase, Citigroup y Bank of America, evitaron hacer comentarios públicos.
En cambio, varias asociaciones bancarias reaccionaron con un comunicado conjunto. En él advirtieron que un límite del 10% podría reducir la disponibilidad de crédito y empujar a algunos consumidores hacia alternativas menos reguladas y más caras.
Propuestas previas y un contexto reciente
En el Senado, figuras como Bernie Sanders y el republicano Josh Hawley han presentado proyectos bipartidistas para fijar un tope similar durante cinco años. En la Cámara de Representantes también existen iniciativas con apoyo cruzado.
El debate se produce tras la decisión del Gobierno de Trump de eliminar una norma aprobada bajo la presidencia de Joe Biden. Aquella regulación limitaba a 8 dólares las comisiones por pagos atrasados, pero fue anulada por un juez federal.
Por ahora, la Casa Blanca no ha explicado cómo piensa materializar el anuncio presidencial. El mensaje, breve y directo, ha dejado más preguntas que respuestas.
