Chipre en el espacio Schengen aún es una posibilidad: superó la evaluación técnica europea, pero la división de la isla y las bases británicas complican su entrada.
El examen técnico ya está superado
La Comisión Europea evaluó favorablemente a Chipre en julio, tras años de preparativos. El país aplicó 120 recomendaciones surgidas de revisiones iniciadas en 2021. Abarcaron controles fronterizos, visados, acceso a bases de datos europeas de seguridad y cooperación policial.
El viceministro chipriota de Migración y Protección Internacional, Nicholas Ioannides, afirmó el 1 de octubre que las recomendaciones ya se consideran implementadas. La decisión sobre la adhesión, sin embargo, corresponde al Consejo de la Unión Europea. Requiere unanimidad y una consulta previa al Parlamento Europeo.
Para quienes planean viajar a Chipre, la evaluación técnica no cambia por ahora las condiciones de entrada. El país continúa fuera de Schengen, al igual que Irlanda entre los miembros de la Unión Europea.
Una línea que no funciona como frontera estatal
La Línea Verde divide Chipre desde 1974. Separa el territorio administrado por la República de Chipre, reconocida internacionalmente, de la parte norte de la isla, bajo control turco. Tiene unos 180 kilómetros, pero no constituye una frontera estatal reconocida.
La zona de amortiguación está vigilada por una fuerza de paz de Naciones Unidas. El tránsito entre ambos lados se realiza por nueve pasos habilitados, sujetos a una normativa especial de la Unión Europea.
La dificultad para la entrada de Chipre en el espacio Schengen es que su gobierno no ejerce control efectivo sobre toda esa línea. Nicosia también rechaza una solución que convierta la división de la isla en una frontera exterior, incluso de forma simbólica.
El papel de las bases británicas
Akrotiri y Dhekelia permanecieron bajo soberanía británica cuando Chipre obtuvo su independencia en 1960. La situación de Dhekelia plantea una dificultad adicional: limita tanto con territorio administrado por la República de Chipre como con la parte norte.
En Pergamos y Strovilia, dos pasos situados en esa zona, las autoridades británicas realizan los controles. Una eventual adhesión obligaría a resolver cómo se supervisaría allí el acceso a Schengen sin dejar esa función en manos de un país ajeno al espacio.
Chipre busca el consenso político necesario. Ioannides trató el asunto con representantes de Austria, Países Bajos y Finlandia el 1 de octubre. El 7 de octubre, los líderes del grupo mediterráneo MED9 celebraron la evaluación favorable y pidieron completar oportunamente el proceso de adhesión.
















