El costo de vida y la inmigración marcaron las recientes paradas de la campaña por la gobernación de Florida en el sur del estado.
El republicano Byron Donalds y el demócrata David Jolly compiten por suceder al gobernador Ron DeSantis. Sus compañeros de fórmula, Bryan Avila y Gwen Graham, también recorren la región antes de las elecciones del 3 de noviembre.
Donalds pone el foco en seguros y vivienda
Avila comenzó una jornada de campaña en Islas Canarias, un restaurante cubano del oeste de Miami-Dade. Según dijo, la fórmula republicana ha recorrido más de 10.000 millas y visitado más de 55 ciudades.
Después se reunió con Donalds en Fort Lauderdale. El candidato a gobernador señaló la reducción de los costos de seguros y vivienda como parte de su agenda. También habló de educación, pequeños negocios y gastos de las familias.
Graham escucha reclamos sobre alquileres e inmigración
Graham participó en la preparación de almuerzos durante lo que llama una jornada de trabajo. La candidata demócrata dijo que era la número 64 de una tradición inspirada en su padre, el exgobernador Bob Graham.
Según relató, una persona le contó que su alquiler se había cuadruplicado en los últimos años. Graham responsabilizó a los republicanos, que han gobernado Florida durante cerca de tres décadas, por los problemas económicos del estado.
En una visita a un restaurante haitiano de Pembroke Pines, también criticó las operaciones migratorias y sus efectos sobre comunidades y negocios locales. Rechazó, además, que se presente a los demócratas como socialistas.
Jolly busca ampliar su apoyo electoral
Jolly afirmó que necesita ganar por márgenes mayores donde los demócratas ya tienen ventaja y reducir sus derrotas en otras zonas. El martes 20 de octubre, el expresidente Bill Clinton hizo campaña a su favor en el condado de Broward.
















