Italia se queda sin su tercer mundial tras caer ante Bosnia en los penaltis.
La selección italiana vuelve a quedarse fuera de una Copa del Mundo. Esta vez, la eliminación llegó tras una dramática tanda de penaltis frente a Bosnia. El golpe es duro: será la tercera ausencia consecutiva en el torneo.
El equipo dirigido por Gennaro Gattuso no logró sostener la ventaja inicial y terminó pagando caro sus errores desde los once metros.
Un partido que se torció tras la expulsión
Italia empezó mejor. Se adelantó pronto gracias a un gol de Moise Kean, que aprovechó un fallo grave del portero rival. El tanto parecía dar tranquilidad a la Azzurra.
Sin embargo, todo cambió antes del descanso. La expulsión de Alessandro Bastoni dejó al equipo con diez jugadores durante más de una hora. A partir de ese momento, el guion fue otro.
Bosnia comenzó a dominar el balón y a generar ocasiones. Italia, replegada, resistía como podía.
Bosnia insiste y encuentra premio
El empuje bosnio fue constante. Con el paso de los minutos, el desgaste italiano se hizo evidente. Las llegadas se acumulaban, aunque sin acierto en el último toque.
Finalmente, el empate llegó en el tramo final. Haris Tabakovic aprovechó una acción dentro del área para igualar el marcador y forzar la prórroga.
En el tiempo extra, el escenario no cambió demasiado. Bosnia seguía atacando, mientras Italia se defendía con orden y sobrevivía gracias a las intervenciones de Gianluigi Donnarumma.
La sentencia desde el punto de penalti
Sin goles en la prórroga, todo se decidió en los penaltis. Ahí, Bosnia fue contundente. No falló ninguno de sus lanzamientos.
Italia, en cambio, se derrumbó. Francesco Pio Esposito y Bryan Cristante erraron sus disparos. El 4-1 final dejó sin opciones a la Azzurra.
El desenlace desató la euforia bosnia, que logra así su segunda clasificación mundialista tras la de 2014.
Una crisis que se agrava
Para Italia, la derrota tiene un peso histórico. Cuatro veces campeona del mundo, la selección encadena ahora tres ausencias seguidas en el torneo más importante.
El equipo ya había quedado fuera en las repescas de 2018 y 2022. Esta nueva eliminación aumenta la presión sobre el proyecto deportivo y deja muchas dudas sobre el futuro inmediato.
La caída confirma uno de los momentos más complicados en la historia reciente del fútbol italiano.










