La inflación en Estados Unidos se aceleró en septiembre impulsada por la gasolina, mientras los hogares siguieron gastando pese al aumento del costo de vida.
La gasolina empujó la inflación de septiembre
El índice de precios al consumidor subió un 3,7 % frente a septiembre de 2025, después de registrar un 3,4 % interanual en agosto. En la comparación mensual, los precios aumentaron un 0,6 %, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
La gasolina se encareció un 9,1 % durante septiembre y explicó más de la mitad del aumento mensual del índice general. Para quienes dependen del automóvil, ese incremento supone un gasto inmediato; también eleva los costos de las empresas que transportan mercancías.
La presión apareció además en los precios que reciben los productores. El índice de precios al productor avanzó un 1,3 % de agosto a septiembre y acumuló un alza interanual del 6,3 %. Dentro de ese informe, los precios mayoristas de la gasolina subieron un 20,3 % en el mes.
Los alimentos muestran dos cifras distintas
Los precios mayoristas de los alimentos aumentaron un 1,2 % en septiembre. Ese dato puede anticipar presiones sobre los comercios, pero no significa que los compradores ya hayan pagado un aumento equivalente.
De hecho, el índice de precios de los alimentos al consumidor no cambió ese mes. Los comestibles para consumir en casa bajaron un 0,1 %, mientras las comidas fuera del hogar subieron un 0,2 %. En los últimos doce meses, los alimentos en conjunto acumularon un alza del 2,5 %.
El transporte también encareció operaciones previas a la venta. Cuando subir mercancías a un camión o almacenarlas cuesta más, las empresas pueden trasladar parte de ese gasto a sus precios, aunque el efecto no es automático ni igual para todos los productos.
El consumo aumenta, pero la gasolina pesa
Las ventas minoristas crecieron un 0,8 % en septiembre respecto de agosto. Una parte importante respondió al mayor gasto en estaciones de servicio, cuyas ventas subieron un 6,4 %. Sin contar la gasolina, el avance de las ventas fue de apenas un 0,2 %.
Los consumidores también gastaron más en restaurantes y bares, donde las ventas aumentaron un 1,1 %. Las cifras muestran que las compras continúan, aunque gastar más dólares no equivale necesariamente a llevar más bienes a casa.
El empleo ofrece otra pieza de ese panorama. La economía añadió 29.000 puestos de trabajo en septiembre, menos que los 133.000 registrados en agosto tras su revisión, y la tasa de desempleo llegó al 4,2 %. Los ingresos semanales ajustados por inflación disminuyeron frente a un año antes por primera vez desde mayo.
















