Quienes visitan Cuba prefieren viajar con efectivo en lugar de pagar con tarjetas de crédito o débito internacionales. Sin embargo, no todos conocen con claridad cuánto dinero se puede entrar o sacar legalmente del país y cuáles son las consecuencias de exceder esos límites. La Aduana General de la República de Cuba (AGR) ha reiterado en varias ocasiones que el desconocimiento de la norma no exime de responsabilidad.
De acuerdo con la información oficial publicada en la Gaceta Oficial de la República de Cuba y en comunicados de la propia Aduana, toda persona que entre o salga de la isla puede portar hasta 5000 dólares estadounidenses (USD) o su equivalente en otras monedas libremente convertibles, como el euro, sin necesidad de declararlo. Esta cantidad es por persona y no por familia.
Ahora bien, cuando el monto supera los 5000 USD, pero no excede los 10 000 USD, el viajero está obligado a declarar el dinero ante la Aduana de Cuba en el formulario correspondiente. En estos casos, el efectivo puede ser autorizado, siempre que se justifique su procedencia lícita. Así lo establece la Resolución vigente del Banco Central de Cuba, citada por la AGR en sus canales oficiales.
Qué pasa si viajas a Cuba con más de 10 000 dólares o euros
El problema surge cuando una persona intenta entrar o salir del país con más de 10 000 dólares o euros, o cuando no declara correctamente una cantidad superior a la permitida. En esos casos, la Aduana de Cuba está facultada para retener el dinero, aplicar multas administrativas e incluso confiscar el efectivo si se considera una infracción grave.
Un caso reciente ilustra la rigurosidad de estos controles: en abril de 2025, la Aduana de Cuba interceptó 26 000 euros ocultos en un compartimento secreto dentro de una maleta en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. El vicejefe primero de la AGR, William Pérez González, informó que el dinero estaba escondido en un doble fondo sellado con nailon y no había sido declarado, lo cual violaba las regulaciones del Banco Central de Cuba. Ante ello, las autoridades aplicaron “las medidas establecidas”, aunque no se detalló el resultado final del proceso.
Asimismo, es importante aclarar que estas regulaciones aplican tanto a ciudadanos cubanos como a extranjeros. Para los cubanos residentes en el exterior, especialmente los que viajan desde Estados Unidos, España u otros países de Europa, este punto es clave, ya que muchos acostumbran llevar grandes sumas para ayudar a sus familias en la isla.
Desde la Aduana recomiendan informarse antes de viajar, declarar el dinero cuando sea necesario y conservar documentos que acrediten su origen, como comprobantes bancarios. “Declarar no es un problema; el problema es no hacerlo”, han insistido funcionarios del organismo en declaraciones a la prensa nacional.
