La llegada de remesas a Cuba, principal sustento económico para miles de familias, atraviesa una fase de recentralización que evidencia la lucha abierta entre el Estado y los canales informales de envío de dinero desde el exterior.
Cubanos residentes en España reportan dificultades para recibir giros en euros a través de bancos corresponsales, como CaixaBank, y enfrentan largas esperas incluso cuando el dinero ya ha sido transferido. Esto contaron a Directorio Cubano en condición de anonimato: “En el BPA de mi pueblo me dicen que hay tremenda cola para entregar la divisa y que tengo que esperar. Me sugieren abrir una cuenta en dólares, pero el ‘puntico’ que vende en esa moneda tampoco tiene lo que necesito. Necesito el efectivo apenas lo envían”.
Asegura el destinatario de este envío en euros que a su remitente el banco le pone un mensaje que dice: “el destinatario recibirá la cantidad enviada en euros”.
Ofensiva del gobierno cubano contra redes informales de remesas
La ofensiva del gobierno cubano contra redes informales de remesas ha cerrado vías que antes movían más del 90% del dinero proveniente de la diáspora en Miami, Panamá o México. Con detenciones, decomisos y campañas mediáticas, las autoridades buscan cortar el acceso al mercado cambiario paralelo y forzar que las remesas fluyan por canales controlados, principalmente por conglomerados militares como GAESA, a través de entidades como FINCIMEX, AIS u Orbit.
Sin embargo, algo que se critica es que los canales formales priorizan depósitos en cuentas bancarias y tarjetas en Moneda Libremente Convertible (MLC), limitando el acceso a efectivo y fortaleciendo la “dolarización digital” dentro de un circuito estatal. Esto obliga a las familias a consumir en tiendas y servicios donde los precios en divisas se desconectan del salario en pesos.
Remesas hacia Cuba: caso de Cubamax
En este contexto, el Banco Central de Cuba autorizó recientemente a Cubamax Travel Inc. a operar como transmisora formal de remesas hacia la isla, incluyendo la entrega de efectivo a los beneficiarios, un logro que ni siquiera Western Union había conseguido.
La resolución establece que Cubamax deberá designar un representante con residencia permanente en Cuba y someterse a la supervisión directa del Banco Central, atendiendo todos sus requerimientos de información. Esta apertura parcial permite que algunas familias reciban efectivo directamente, pero continúa dentro de un circuito controlado por el Estado, en el que el acceso sigue limitado por la disponibilidad de divisas en las agencias y la falta de abastecimiento en comercios.
Como puede apreciarse, esta situación refleja un doble movimiento del gobierno: estrechar el cerco sobre lo informal mientras habilita algunas puertas muy controladas para el dinero en efectivo. Para las familias cubanas, esto se traduce en un acceso más seguro pero restringido, con menos autonomía para utilizar las remesas de manera flexible, y una incertidumbre que sigue creciendo en un contexto de inflación, escasez y migración masiva.
