Los pensionistas rusos residentes en Cuba ya pueden recibir sus jubilaciones en tarjetas Mir de Novikom y usarlas para pagar en comercios con terminal electrónica.
De la pensión a las compras en Cuba
El banco ruso anunció el 21 de octubre que comenzó a entregar las tarjetas y que las pensiones se abonan en ellas. Sus titulares pueden pagar en gasolineras, tiendas estatales, restaurantes, cafeterías y hoteles. El servicio también funciona en otros establecimientos cubanos que acepten pagos mediante terminal.
La medida está dirigida a ciudadanos de Rusia que viven en la isla y cobran una jubilación rusa. No supone un cambio en la forma de pago de las pensiones cubanas. Novikom desarrolló el proyecto junto con la Embajada de Rusia en Cuba y el Consulado General ruso en La Habana.
Según la entidad, facilitar el acceso de esos residentes a sus pensiones era un asunto pendiente para los servicios consulares. El anuncio confirma que las tarjetas ya están en uso, aunque no indica cuántos pensionistas las han recibido.
Tarjetas Mir para otros usuarios
La entrega de tarjetas Mir a pensionistas rusos en Cuba se suma a otras operaciones del banco vinculadas con la isla. Novikom afirma que desde 2025 emite tarjetas del mismo sistema a ciudadanos cubanos, entre ellos estudiantes matriculados en universidades rusas.
Hay una distinción para los usuarios: esas tarjetas para cubanos las emite el banco ruso. Cuando se extendió la aceptación de Mir en comercios de Cuba, funcionarios bancarios cubanos explicaron que los bancos nacionales no emitirían esas tarjetas a sus clientes.
La presencia del banco ruso
Novikom forma parte de RT-Finanzas, un grupo integrado en la corporación estatal rusa Rostec. El banco abrió una oficina de representación en Cuba en 2024 y señaló que trabaja con instituciones financieras cubanas desde 2016.
En abril de 2025 firmó acuerdos con el Banco Central de Cuba y dos bancos comerciales para facilitar operaciones en rublos. Las nuevas tarjetas ofrecen a sus titulares una vía para utilizar la pensión rusa directamente en los establecimientos cubanos que aceptan Mir.
















