El pago de pensiones en Sancti Spíritus llega a comunidades rurales y periurbanas con apoyo de negocios privados y personal del Banco Popular de Ahorro.
Once actores económicos no estatales participan en la iniciativa a escala provincial. La modalidad busca evitar que jubilados con dificultades de movilidad tengan que viajar hasta una sucursal para recibir su dinero.
Negocios locales colaboran con la sucursal de Colón
La sucursal 5102, ubicada en el consejo popular de Colón, coordina una parte de los pagos. Su directora, Yamilsi Arteaga Calcines, explicó que convocaron a trabajadores por cuenta propia y representantes de mipymes de la zona para incorporarlos al servicio.
En el área atendida por esa sucursal participan nueve trabajadores por cuenta propia y algunas mipymes. El dato corresponde a su radio de acción, mientras que la cifra de 11 colaboradores abarca la iniciativa provincial.
La participación de los negocios no significa que ellos realicen todos los pagos. En una de las jornadas descritas, una especialista bancaria se trasladó hasta la comunidad y entregó personalmente las pensiones.
Un punto de cobro a cinco kilómetros de la ciudad
Yunaisy Plasencia Cárdenas, especialista de la Dirección Provincial del banco, pagó a 51 personas en una jornada. El cobro se organizó en la vivienda de un vecino de una comunidad situada a unos cinco kilómetros de la ciudad de Sancti Spíritus.
El banco prioriza a pensionados de los grupos 1 y 2, nacidos hasta 1949, según explicó Plasencia Cárdenas. La edad, los problemas de salud y las dificultades del transporte complican sus desplazamientos. Cuando una persona tampoco puede llegar al punto comunitario, recibe el pago en su vivienda.
El ahorro en viajes para los jubilados
Julio Quintana, jubilado de La Aurora con impedimento físico, señaló que cobrar cerca de casa le evita traslados, gastos y colas. Antes debía viajar a Guayos o Cabaiguán para recibir la pensión.
La entrega fuera de las sucursales también se ha aplicado en otras provincias. En Sancti Spíritus, el pago de pensiones en las comunidades combina la colaboración de negocios locales con el desplazamiento de trabajadores bancarios hasta los puntos de cobro.














