La presencia militar creciente en zonas específicas del Caribe ha elevado la atención de los reguladores. Diversos operadores han reportado alteraciones en la señal satelital mientras sobrevolaban áreas del norte de Sudamérica, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad operacional de los vuelos que utilizan rutas habituales entre América del Norte, Centroamérica y América del Sur.