El cierre de marzo confirma una tendencia que ya se ha vuelto estructural en la economía doméstica cubana: los alimentos siguen en niveles elevados, con muy pocas variaciones de precio en la última semana.
El cierre de marzo confirma una tendencia que ya se ha vuelto estructural en la economía doméstica cubana: los alimentos siguen en niveles elevados, con muy pocas variaciones de precio en la última semana.