Cobrar remesas en dólares o euros en Cuba se ha convertido en una misión imposible, en un escenario marcado por la escasez de efectivo, largas colas y opciones que reducen el valor real del dinero enviado desde el exterior.
Cobrar remesas en dólares o euros en Cuba se ha convertido en una misión imposible, en un escenario marcado por la escasez de efectivo, largas colas y opciones que reducen el valor real del dinero enviado desde el exterior.