El helado crema de Bayamo fue durante décadas un símbolo de la vida cotidiana en Granma. Un sabor que reunía familias y marcaba celebraciones. Hoy, más que tradición, se ha convertido en un lujo para la mayoría de los cubanos.
El helado crema de Bayamo fue durante décadas un símbolo de la vida cotidiana en Granma. Un sabor que reunía familias y marcaba celebraciones. Hoy, más que tradición, se ha convertido en un lujo para la mayoría de los cubanos.