Las ráfagas duraron apenas unos minutos, pero bastaron para arrancar techos, derribar paredes y sembrar el caos en varias calles del municipio Alquízar, en Artemisa.
Las ráfagas duraron apenas unos minutos, pero bastaron para arrancar techos, derribar paredes y sembrar el caos en varias calles del municipio Alquízar, en Artemisa.