Un reciente fallo de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) podría abrir una vía de esperanza para miles de cubanos en Estados Unidos que fueron liberados con el formulario I-220A, al permitir argumentar legalmente que debieron haber recibido un parole al ser procesados, lo cual cambiaría su elegibilidad para la Ley de Ajuste Cubano.