Un mensaje breve, publicado en redes sociales, ha bastado para agitar el panorama financiero estadounidense. Sin explicaciones técnicas ni documentos oficiales, la declaración ha abierto interrogantes sobre su alcance real.
Un mensaje breve, publicado en redes sociales, ha bastado para agitar el panorama financiero estadounidense. Sin explicaciones técnicas ni documentos oficiales, la declaración ha abierto interrogantes sobre su alcance real.