Las autoridades de la Isla de la Juventud, Cuba, anunciaron un paquete de medidas severas y de amplio alcance para enfrentar la crítica escasez de combustible y la compleja situación electroenergética que atraviesa el territorio, en lo que muchos interpretan como un ensayo o adelanto de políticas que podrían extenderse a otras regiones del país si la crisis se profundiza.