El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció este fin de semana las crecientes quejas de la población, especialmente en La Habana, ante la acumulación de basura en las calles, los apagones prolongados y la falta de agua potable.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció este fin de semana las crecientes quejas de la población, especialmente en La Habana, ante la acumulación de basura en las calles, los apagones prolongados y la falta de agua potable.