La captura de Nicolás Maduro en Venezuela marcó un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos hacia la región. Horas después de la operación militar ejecutada en la madrugada del 3 de enero, el presidente Donald Trump ha ofrecido declaraciones desde su residencia en Mar-a-Lago, en la Florida. En su comparecencia Donald Trump ofreció detalles de la operación militar llevada a cabo en Caracas, y respondió preguntas de los periodistas presentes, una de ellas relativa a Cuba.
Durante la conferencia de prensa, Trump no solo abordó lo ocurrido en Venezuela. También envió un mensaje directo al gobierno de Cuba, al que colocó en el centro de sus advertencias más duras al responderle a uno de los periodistas presentes en la conferencia de prensa.
Trump afirmó que en Cuba “deberían estar preparados”. Recordó que ha hablado en otras ocasiones sobre la situación interna de la isla y la calificó como un país fracasado.
Trump sostuvo que en Cuba “se está viviendo mal” y que su administración tiene en la agenda tomar medidas. Sus palabras no fueron formuladas como una amenaza concreta, pero sí como una advertencia política directa. «Si yo viviera allí estaría preocupado», dijo.
El mandatario dejó claro que Cuba forma parte de sus preocupaciones estratégicas. Subrayó que no se trata de declaraciones improvisadas, sino de una línea que su gobierno ha venido marcando desde hace tiempo. Tuvo palabras para los millones de cubanos que han debido abandonar el país y acto seguido dio la palabra al secretario de Estado, Marco Rubio, quien profundizó en el mensaje hacia La Habana. Rubio afirmó que el presidente “no habla por gusto” y que cuando anuncia algo, lo hace con plena conciencia de sus consecuencias.
El jefe de la diplomacia estadounidense describió a Cuba como un país dirigido por una cúpula incapaz de gestionar la nación. Señaló que el liderazgo cubano “no sabe lo que está haciendo con el país” y dijo que tiene al frente a una «persona senil» en referencia a Raúl Castro, y reiteró que la isla está en la agenda del presidente.
Rubio añadió que, si él formara parte de la dirigencia cubana, estaría “muy preocupado” por lo que podría ocurrir en un futuro cercano. Insistió en que las declaraciones de Trump deben tomarse con seriedad.
El papel de Cuba en la seguridad de Maduro
Durante sus palabras Rubio también se refirió al rol de Cuba en Venezuela. Aseguró que gran parte de la seguridad personal de Nicolás Maduro provenía de asesores cubanos.

Según el secretario de Estado, Venezuela había terminado convertida en una “colonia militar cubana”. Señaló que la exportación de estructuras de seguridad desde La Habana fue clave para sostener al régimen venezolano durante años.
Rubio afirmó además que, a partir de ahora, ningún envío de petróleo venezolano llegará a Cuba. Presentó esta decisión como una consecuencia directa del nuevo escenario tras la captura de Maduro.
Control temporal de Venezuela y proceso judicial
Trump explicó que, en las condiciones actuales, no es posible garantizar una transición inmediata y segura hacia la democracia en Venezuela. Por ese motivo, Estados Unidos mantendrá el control del país hasta que se den las condiciones adecuadas.
Anunció que en los próximos días se ofrecerán detalles sobre quiénes asumirán el control administrativo y cómo se organizará el proceso político.
En cuanto a Nicolás Maduro, se informó que se encuentra en Nueva York, a la espera de ser juzgado por cargos de narcotráfico. Durante la conferencia se recordó que la justicia estadounidense lo había declarado culpable hace más de cinco años.
Las autoridades también mencionaron que existía una recompensa de 50 millones de dólares por su captura, cifra que fue reiterada como parte del historial judicial del ex mandatario venezolano.
