La Casa Blanca estima en 166.716 dólares el costo fiscal neto de por vida por inmigrante indocumentado en Estados Unidos, una cifra que su Consejo de Asesores Económicos presenta como proyección, no como gasto anual.
El cálculo forma parte de un informe difundido por la administración Trump el 15 de octubre. Según la explicación del análisis, contempla gastos e ingresos fiscales a lo largo de una vida de hasta 78 años y expresa el resultado en dólares de 2026.
Una proyección para toda la población indocumentada
Para el conjunto de inmigrantes indocumentados que residen en el país, el Consejo proyecta un costo fiscal neto de entre 1,4 y 1,9 billones de dólares. Se trata de una estimación agregada, no de una suma que cada persona deba pagar ni de un desembolso inmediato.
La administración utiliza esas cifras para defender su postura frente a las propuestas de regularización migratoria. El alcance de la proyección importa: no equivale a medir únicamente el gasto federal de un año ni permite atribuir el mismo costo efectivo a cada inmigrante.
El gasto que la Casa Blanca asocia a una amnistía
El informe también calcula cuánto crecería el gasto en programas federales si se aprobara una amnistía amplia. Bajo ese supuesto, proyecta entre 3.600 y 4.700 millones de dólares adicionales al año para la asistencia alimentaria SNAP.
Para la asistencia de vivienda, estima un aumento anual de entre 2.300 y 3.000 millones de dólares. En Medicaid, sitúa la proyección entre 30.000 y 40.000 millones de dólares al año.
La Casa Blanca cifra en conjunto el aumento para esos tres programas entre 36.000 y 47.000 millones de dólares anuales. Esas cantidades corresponden al escenario de amnistía planteado en el informe, no al gasto actual de los programas por cada inmigrante indocumentado.















