A partir del 30 de enero de 2026 comenzarán a aplicarse en Estados Unidos nuevas reglas relacionadas con la renovación y evaluación de las licencias de conducir. Los cambios no crean una licencia federal única, pero sí marcan una tendencia clara hacia controles más frecuentes y requisitos adicionales para este grupo etario.
Las modificaciones responden al envejecimiento de la población y a la necesidad de reforzar la seguridad vial, sin eliminar de forma automática el derecho a conducir de las personas mayores.
Contexto general de la nueva normativa
La regulación de las licencias de conducir sigue siendo competencia de cada estado. Sin embargo, durante 2024 y 2025 se multiplicaron las recomendaciones federales y reformas estatales orientadas a establecer criterios mínimos comunes para conductores de edad avanzada.
Varios estados anunciaron medidas similares que ahora coinciden en una misma fecha de entrada en vigor. Desde finales de enero de 2026 se consolidan prácticas que ya estaban en fase piloto en distintas regiones del país.
Renovaciones más frecuentes de la licencia
Uno de los principales cambios afecta a la vigencia del documento. En muchos estados, los conductores mayores de 70 años deberán renovar su licencia con mayor frecuencia.
En lugar de renovaciones cada 6 u 8 años, ahora se exigirán periodos de 2 a 4 años, según la normativa estatal. El objetivo es realizar controles más periódicos del estado físico y funcional del conductor.
Exámenes de visión obligatorios
La prueba de agudeza visual será obligatoria en cada renovación. Este requisito se aplicará incluso cuando el trámite no sea presencial.
El uso de gafas o lentes de contacto no impide la renovación, pero será necesario demostrar que la visión cumple con los mínimos exigidos para conducir de forma segura.
Renovación presencial o verificación por video
En muchos casos ya no será posible completar todo el proceso solo por internet o correo. Los estados podrán exigir:
Asistencia presencial a una oficina del DMV.
O una verificación remota por videollamada, con control visual e identificación del solicitante.
Evaluación médica básica
Se incorporan cuestionarios médicos breves para detectar condiciones que puedan afectar la conducción. Entre ellas se incluyen problemas de equilibrio, pérdida auditiva relevante, episodios de desorientación o uso de medicamentos que influyan en reflejos y concentración.
No se trata de exámenes médicos extensos, sino de filtros preventivos.
Pruebas prácticas en edades muy avanzadas
Algunos estados contemplan pruebas prácticas de conducción para edades muy avanzadas, como a partir de los 87 años. Estas evaluaciones no implican la retirada automática de la licencia.
La intención es valorar capacidades reales y, si es necesario, aplicar restricciones específicas en lugar de una suspensión total.
Motivos detrás de los cambios
Las autoridades señalan tres razones principales. Reducir accidentes vinculados a problemas de salud, detectar limitaciones de forma temprana y adaptar las normas a una población que vive más años y continúa conduciendo.
Datos oficiales muestran un aumento de siniestros con conductores de 70 años o más, lo que ha impulsado medidas preventivas basadas en evidencia.
Derechos y recomendaciones para los conductores
Los conductores mayores conservan derechos fundamentales. Tienen derecho a notificación previa, a evaluaciones independientes y a apelar decisiones del DMV.
Se recomienda acudir con documentación médica relevante, prescripción visual actualizada y consultar con antelación las reglas del estado de residencia.
La normativa busca ajustar el sistema a la realidad actual, no excluir a los conductores mayores, sino garantizar que sigan conduciendo cuando sea seguro hacerlo.
