El cambio de hora en Estados Unidos vuelve a estar a la vuelta de la esquina. Habrá que adelantar una hora a los relojes. No es un gesto simbólico ni una costumbre menor. Responde a una norma federal que sigue activa, aunque algunos políticos hayan propuesto eliminarla.
La razón principal es práctica. El sistema busca reorganizar el uso de la luz natural durante los meses con días más largos. Ese objetivo mantiene vigente el cambio horario, pese al debate político y social que lo rodea desde hace años.
¿Por qué el cambio de hora sigue siendo una necesidad?
El horario de verano se mantiene porque la legislación federal no ha sido modificada. Mientras no haya una ley que lo suprima o lo haga permanente, el ajuste se aplica de forma automática cada año.
Más allá del debate político, el sistema sigue siendo útil para sectores como el transporte, la aviación, los mercados financieros y los servicios públicos. Todos operan con calendarios y horarios sincronizados a nivel nacional e internacional.
Eliminar el cambio sin una alternativa común generaría desajustes internos. Estados con horarios distintos afectarían vuelos, bolsas, transmisiones y servicios digitales que dependen de una hora unificada.
El debate político que no ha cambiado la norma
Donald Trump y otros dirigentes han cuestionado públicamente el ajuste horario. Algunos proponen eliminarlo y otros hacerlo permanente. Sin embargo, ninguna de esas iniciativas ha sido aprobada a nivel federal.
Mientras el Congreso no modifique la ley vigente, el sistema se mantiene intacto. Por eso el cambio vuelve a aplicarse este año sin excepciones nuevas.
La discusión existe, pero la realidad es normativa. Estados Unidos sigue funcionando con dos horarios oficiales a lo largo del año.
Desde cuándo se aplica el horario de verano
El horario de verano se introdujo de forma generalizada en el siglo pasado. Su uso se consolidó durante periodos de crisis energética y fue ajustado varias veces con el paso de los años.
La versión actual del sistema establece que el cambio se realiza el segundo domingo de marzo y se revierte el primer domingo de noviembre. Esa regla sigue vigente en la mayoría del país.
No todos los territorios participan. Hawái y gran parte de Arizona mantienen el mismo horario todo el año, al igual que varios territorios no continentales.
¿Qué hacer para evitar errores con la hora?
La mayoría de los dispositivos electrónicos ajustan la hora de forma automática. Aun así, conviene verificar relojes manuales, electrodomésticos y sistemas antiguos.
Adelantar el reloj antes de dormir suele evitar confusiones al día siguiente. También ayuda revisar citas, vuelos y eventos programados cerca de la fecha del cambio.
Aunque el debate continúa, el ajuste sigue siendo una realidad inmediata y obligatoria en casi todo el país.
¿Cuándo se adelanta finalmente el reloj en 2026?
Después de semanas de anticipación y ajustes progresivos en agendas y sistemas, el cambio concreto llega de madrugada. Es un salto directo de una hora que se aplica de forma simultánea por zonas horarias.
En 2026, el horario de verano comienza el domingo 8 de marzo. A las 2 de la madrugada, los relojes se adelantan directamente a las 3. Esa noche tiene una hora menos.
El horario se mantendrá activo hasta el domingo 1 de noviembre de 2026, cuando el reloj se atrase una hora para volver al horario estándar.
