El Gobierno de Estados Unidos empezó a enviar cartas de cobro a patrocinadores de inmigrantes.
Les exige reembolsar el costo de beneficios públicos usados por las personas que apadrinaron.
El aviso llega desde el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). Y se apoya en normas que hacen responsable al patrocinador cuando el inmigrante recibe ayudas financiadas con dinero público.
Cartas de cobro: el anuncio de Jim O’Neill
El subsecretario del HHS, Jim O’Neill, dijo que el patrocinio no es solo un trámite.
Implica una obligación económica si el inmigrante termina usando asistencia social o programas pagados por contribuyentes.
“Si usted es patrocinador de un inmigrante que utiliza asistencia social u otros beneficios financiados por los contribuyentes, usted es responsable del costo”, declaró en X.
O’Neill añadió que las notificaciones comenzaron a salir desde el 17 de diciembre.
Según explicó, el objetivo es reclamar el dinero gastado en asistencia pública. “Las cartas de cobro ya comenzaron a llegar”, afirmó el funcionario.
Qué firmaron los patrocinadores y por qué pueden reclamarles
La medida apunta a quienes firmaron el affidavit of support. Es un compromiso legal donde el patrocinador garantiza que el inmigrante no dependerá del Estado.
Si la persona apadrinada recibe subsidios o atención médica pagada con fondos públicos, el gobierno federal o estatal puede pedir que se devuelva ese dinero.
En la práctica, el reclamo puede incluir programas de salud o asistencia alimentaria.
Temor en la comunidad latina y efecto sobre futuros trámites
Analistas creen que el cambio puede frenar nuevos patrocinios. El impacto se sentiría con fuerza en familias latinas, incluidas muchas cubanas, que suelen apoyar a parientes o amigos en procesos legales.
Para organizaciones que defienden a inmigrantes, la decisión suma presión a un sistema ya exigente. Ven la medida como una barrera más, con costos que antes no se hacían sentir de forma tan directa.
Cuántas cartas se enviaron y qué montos busca recuperar el HHS
El HHS no informó cuántas cartas ya salieron ni el total del dinero que espera recuperar. Aun así, el paso marca una aplicación más estricta de reglas que existen desde hace décadas, pero que rara vez se ejecutaban con firmeza.
Esa falta de detalles alimenta la incertidumbre. Muchos patrocinadores no saben si el reclamo será general o si se centrará en casos específicos.
Cubanos y haitianos: el punto legal del parole humanitario
Abogados y especialistas recuerdan que no todos los casos funcionan igual. En particular, señalan que los cubanos y haitianos que entraron con parole humanitario cuentan con disposiciones que les permiten acceder a ciertas ayudas.
Mencionan la Ley de Ayuda a la Educación de los Refugiados (1980) y la Ley de Responsabilidad Personal y Oportunidades Laborales (1996).
Ambas reconocen elegibilidad para programas de alimentación, salud y capacitación laboral.
Cuando el parole humanitario se abrió en enero de 2023, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) indicó que cubanos y haitianos podían acceder a apoyos como SNAP y cobertura médica temporal.
Por eso, algunos juristas sostienen que reclamar reembolsos en esos casos podría terminar en tribunales. Recuerdan que hubo litigios parecidos en la década de 1980.
