Más de 35,000 personas recibirán este pago en los próximos días tras semanas de incertidumbre. Así impacta la orden de Trump de las últimas horas.
El presidente de Donald Trump ordenó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) pagar los salarios a miles de empleados federales en medio del cierre parcial más prolongado en la historia de esta agencia. La medida llega tras casi 50 días de paralización administrativa que dejó a más de 35,000 trabajadores sin cobrar desde el pasado 14 de febrero.
El memorando presidencial incluye a personal clave de organismos como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Guardia Costera y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad. Estos empleados han mantenido funciones esenciales durante la crisis, pese a la interrupción de fondos federales.
La decisión de Trump busca aliviar la presión económica sobre miles de familias afectadas por el cierre parcial del DHS, que ha generado tensiones políticas y operativas en todo el país. Días antes, el mandatario ya había firmado una orden similar para garantizar el pago a los trabajadores de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), responsables de la seguridad en aeropuertos, donde se reportaron retrasos y afectaciones en el servicio.
Mientras tanto, otras agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza han continuado operando con financiamiento asegurado gracias a un paquete legislativo aprobado previamente, conocido como “One Big Beautiful Bill”. Esta diferencia en la asignación de recursos ha evidenciado desigualdades dentro del propio sistema federal durante el cierre.
El cierre parcial del DHS se ha convertido en un tema central del debate político en Estados Unidos, con legisladores republicanos y demócratas enfrentados sobre el presupuesto y las prioridades de gasto. La orden ejecutiva de Trump podría aliviar temporalmente la crisis, pero no resuelve el problema estructural que originó la falta de financiamiento.
Expertos advierten que este tipo de cierres prolongados afecta tanto la estabilidad laboral de los empleados públicos como el funcionamiento de servicios esenciales. Además, genera incertidumbre en sectores estratégicos como la seguridad nacional, la gestión de emergencias y el control fronterizo.
La orden de pago representa un alivio inmediato, pero también pone de relieve la fragilidad del sistema presupuestario federal y la necesidad de acuerdos políticos duraderos para evitar futuras crisis similares.













