Una instalación solar en Villa Clara ofrece cocinar y cargar equipos, pero genera opiniones divididas entre los residentes sobre su impacto real.
La primera “solinera” de Villa Clara quedó inaugurada en el Consejo Popular Virginia como una alternativa para cocinar y cargar equipos durante los apagones, según informó el perfil oficial del gobierno provincial, Soy Villa Clara.
La instalación funciona de forma independiente al Sistema Electroenergético Nacional y utiliza energía solar para ofrecer servicios como cocción de alimentos, carga de teléfonos, motorinas y otros equipos eléctricos. El proyecto fue impulsado por el Proyecto de Desarrollo Local Gomate y, de acuerdo con sus responsables, se levantó en apenas nueve días.
La solinera cuenta con capacidad para atender hasta seis vehículos eléctricos al mismo tiempo y dispone de 26 tomas dobles, lo que permite conectar más de 50 equipos de cocción. Según explicaron sus promotores, cocinar será gratuito, mientras que la carga de medios de transporte tendrá un costo aún por definir.
Autoridades locales señalaron que la instalación busca aliviar parte de los efectos de los cortes eléctricos en la zona. También destacaron que podría ser útil en situaciones de emergencia, como huracanes, cuando los apagones suelen prolongarse.
Reacciones divididas entre los residentes
Tras el anuncio, las reacciones no tardaron en aparecer. En los comentarios a la publicación oficial se mezclan valoraciones positivas con críticas abiertas sobre la utilidad práctica del proyecto.
Algunos usuarios ven la iniciativa como una ayuda concreta en medio de la crisis energética. Consideran que contar con un punto donde cargar dispositivos o cocinar en momentos sin electricidad puede marcar una diferencia, sobre todo para familias con niños o personas enfermas.
Otros, sin embargo, cuestionan su viabilidad en la vida diaria. Señalan que trasladarse con utensilios de cocina hasta la instalación no resulta práctico, especialmente para quienes viven lejos. También hay dudas sobre el alcance real del servicio frente a la magnitud de los apagones.
Las críticas apuntan además a que este tipo de soluciones no resuelve el problema de fondo, que sigue siendo la inestabilidad del suministro eléctrico en el país.
En medio de estas opiniones, algunos vecinos coinciden en que, aunque limitada, la iniciativa puede beneficiar a quienes viven cerca o tienen necesidades puntuales, mientras otros la ven como una respuesta insuficiente ante una situación más amplia.
La solinera en Virginia es la primera experiencia de este tipo en la provincia y podría extenderse a otros municipios. Su impacto real dependerá, en buena medida, de cómo funcione en el día a día y de si logra responder a las necesidades de la comunidad.













