Un grupo de voluntarios viajó desde Miami a Cuba con miles de libras de insumos médicos y alimentos. La iniciativa busca aliviar necesidades urgentes, pero también ha generado dudas sobre quién recibe realmente esa ayuda.
La entrega ocurre en medio de una crisis energética profunda, con apagones prolongados que afectan la vida diaria en la isla.
Un envío internacional con apoyo diverso
Unos 140 voluntarios participaron en el traslado de 6,300 libras de suministros hacia Cuba. El viaje se realizó en un vuelo chárter organizado dentro del proyecto “Nuestra América Convoy to Cuba”.
La iniciativa reunió a organizaciones como CodePink, Progressive International, Cuban Americans for Cuba y Global Health Partners. En total, el esfuerzo internacional sumó cerca de 600 personas de 36 países durante un fin de semana de marzo.
Los donativos incluyeron equipos neonatales, medicamentos y materiales hospitalarios esenciales. También se enviaron paneles solares, generadores y fondos para centros maternos.
Testimonios desde la isla
Algunos voluntarios relataron lo que vivieron durante su estancia. Monica Garcia, estudiante universitaria, contó: «Mucha gente del grupo salió a ver cómo lo estaban manejando. La gente bailaba en la calle, tocaba música, encendía pequeñas fogatas para iluminar el área. Fue una locura».
Otro participante, Alexander Edlan, expresó: «La gente no está bien. Creo que es mi responsabilidad. No puedo quedarme sin hacer nada».
La polémica sobre la distribución
Los organizadores aseguran que la ayuda fue entregada a hospitales y centros de salud en La Habana, incluidos el Hospital Fajardo y otras instituciones médicas.
Sin embargo, la distribución pasó por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y el Ministerio de Salud Pública. Este punto ha despertado críticas por el control estatal sobre los recursos.
Existen antecedentes que alimentan la preocupación. En marzo, un reportaje de TV Azteca señaló que parte de la ayuda enviada desde México terminó a la venta en tiendas estatales.
Crisis energética y contexto político
La llegada de la ayuda coincide con una situación crítica en el sistema eléctrico cubano. Los apagones alcanzan hasta 24 horas en algunas zonas, con déficits que superan los 1,500 megavatios.
El sistema colapsó en dos ocasiones durante marzo. Las autoridades han tenido dificultades para sostener la generación eléctrica.
En paralelo, Medea Benjamin, cofundadora de CodePink, responsabilizó a las sanciones de Estados Unidos. «Las condiciones no mejorarán significativamente mientras exista este bloqueo naval y este embargo que dificulta hacer cualquier cosa», afirmó.
Aun así, expertos señalan que el deterioro energético también responde a problemas estructurales acumulados durante años.













