Crisis total en Cuba: reportan el cierre del mercado de 3ra y 70 que recaudaba miles de dólares. No tiene combustible, ni electricidad para abrir.
El mercado de 3ra y 70, uno de los establecimientos en dólares más conocidos de La Habana, permaneció cerrado este domingo por falta de diésel para alimentar su planta eléctrica, en medio de la profunda crisis energética que atraviesa Cuba.
El hecho ha provocado indignación en redes sociales y reavivó las críticas contra el régimen cubano por priorizar actividades políticas mientras colapsan servicios esenciales y negocios que generan divisas.
El supermercado, ubicado en los bajos del hotel Gran Muthu Habana, en el municipio Playa, opera exclusivamente en dólares estadounidenses y desde su inauguración en enero de 2025 se convirtió en uno de los principales puntos de captación de divisas del Estado cubano.
Sin embargo, ni siquiera este tipo de establecimientos ha logrado escapar del deterioro energético que golpea al país.
La denuncia sobre el cierre fue difundida por el usuario Carlos Herrera Rodríguez en Facebook, quien cuestionó que el gobierno no disponga de combustible para mantener funcionando un mercado que recauda millones de dólares, mientras destina recursos a actos políticos y movilizaciones oficiales.
La situación ocurre en un contexto especialmente crítico para el sistema eléctrico cubano. La Unión Eléctrica reportó afectaciones superiores a los 1,600 MW y reconoció un severo déficit de generación que mantiene apagones de más de 20 horas en varias provincias del país.
Incluso en La Habana, donde históricamente los cortes eran menores, la población enfrenta largas interrupciones eléctricas.
El mercado de 3ra y 70 también ha sido objeto de polémica desde su apertura debido a sus elevados precios, inaccesibles para la mayoría de los cubanos. Además, el establecimiento solo acepta pagos en divisas y ha sido criticado por no entregar vuelto en efectivo, sustituyéndolo por productos como caramelos o galletas.
El cierre del supermercado evidencia las contradicciones económicas del modelo cubano. Mientras el gobierno intenta captar dólares mediante tiendas exclusivas, la falta de combustible y el deterioro de la infraestructura impiden mantener operativos incluso los negocios considerados estratégicos.
La crisis también impacta al turismo, uno de los sectores fundamentales para la economía nacional. Datos oficiales reflejan una fuerte caída en la llegada de visitantes internacionales durante los primeros meses de 2026, mientras varios hoteles administrados por cadenas vinculadas al Estado han tenido que cerrar temporalmente debido a la contingencia energética.
El caso de 3ra y 70 se ha convertido en otro símbolo del colapso económico y energético que vive Cuba, donde cada vez más ciudadanos cuestionan las prioridades del gobierno frente al deterioro de la vida cotidiana.













