CUPET recuerda los deberes y derechos de los clientes de gas manufacturado, pero cubanos responden: “Primero que aparezca el gas”.
La empresa estatal CUPET publicó esta semana un recordatorio dirigido a los usuarios del servicio de gas manufacturado en Cuba, donde enumera los principales deberes y derechos de los clientes.
Sin embargo, la publicación provocó una ola de reacciones de cubanos que aseguran que el principal problema no es el cumplimiento de las normas, sino la escasez crónica de combustible para cocinar.
A través de sus redes sociales, la entidad explicó que entre los deberes de los usuarios se encuentran realizar el pago del servicio dentro de los plazos establecidos, permitir el acceso a inspectores y técnicos, reportar salideros de gas y hacer un uso racional del servicio.
Asimismo, recordó que los consumidores tienen derecho a recibir información sobre interrupciones programadas, acceder a un servicio eficiente y estable, y ser atendidos con respeto ante cualquier queja o solicitud.
“¿Y cuándo van a hablar de la falta de gas?”
La publicación rápidamente generó comentarios de ciudadanos que cuestionaron la desconexión entre el mensaje institucional y la realidad que enfrentan miles de familias cubanas.
«Está muy bien hablar de deberes y derechos, pero el principal derecho debería ser tener gas para cocinar», escribió un usuario.
«¿De qué servicio eficiente hablan si llevamos meses sin poder comprar un balón?», comentó otro internauta.
Varios cubanos aprovecharon la publicación para denunciar las dificultades que enfrentan diariamente para conseguir gas licuado, una situación agravada por los prolongados apagones eléctricos que afectan gran parte del país.
La escasez sigue siendo la principal preocupación
Durante los últimos meses, las interrupciones en la distribución de gas licuado han obligado a numerosas familias a recurrir al carbón, la leña o cocinas eléctricas, incluso en medio de cortes de electricidad que pueden extenderse durante horas.
«Nos piden uso racional del gas, pero hace meses que no veo uno», comentó con ironía una residente de La Habana.
«Hablan de pagar el servicio y de los derechos del cliente, pero el derecho más importante es poder cocinar para nuestros hijos», señaló otra usuaria.
Las críticas también reflejan el creciente malestar por el aumento de los precios en el mercado informal, donde los balones de gas pueden alcanzar cifras inalcanzables para muchos trabajadores y jubilados.
Cubanos cuestionan el derecho a recibir un servicio estable
Uno de los puntos que más comentarios generó fue el derecho mencionado por CUPET a recibir un servicio de gas «eficiente y estable».
«¿Servicio estable? Eso debe ser en otro país porque en Cuba llevamos meses esperando», escribió un internauta.
«Primero garanticen el abastecimiento y después hablen de derechos y deberes», agregó otro.
Algunos usuarios también señalaron que la falta de gas se ha convertido en una preocupación diaria para miles de hogares, especialmente en medio de la crisis energética que atraviesa la Isla.
La escasez de gas se suma a otros problemas que afectan la vida cotidiana de los cubanos, como la inflación, los apagones, la falta de alimentos y el deterioro del poder adquisitivo.
Por ello, mientras CUPET recuerda las obligaciones y derechos de los consumidores, muchos ciudadanos insisten en que la principal demanda sigue siendo la misma: que el combustible llegue de manera estable a los hogares.
«Los deberes los conocemos. Lo que no vemos es el gas», resumió un usuario en una de las respuestas más compartidas de la publicación.












Este comentario refleja el grado de depravación generalizado de este sistema. De hecho, es sistémico del sistema.
Repugnante, mal intencionado.
No hay palabras para describir como se pretende borrar lo imborrable. Y como todas las formas directivas pretenden justificar lo injustificable.
Da pena para que todavía haya gente de este tipo.