La escasez de medicamentos vuelve a golpear a Sancti Spíritus. La provincia trabaja con más de 300 fármacos en falta dentro del cuadro básico, aunque las autoridades aseguran que mantienen prioridad sobre programas sensibles.
Entre las áreas protegidas están hemodiálisis, el Programa de Atención Materno Infantil y la atención a pacientes graves. La cobertura, sin embargo, no alcanza para cubrir todas las necesidades de la población.
Más de 300 medicamentos en falta
El deterioro del cuadro básico de medicamentos se mantiene como uno de los problemas más sensibles para los espirituanos. La propia dirección mayorista de medicamentos reconoció que la provincia trabaja con un faltante superior a los 300 productos.
Elier Melendres de Armas, director de la Unidad Empresarial de Base Mayorista de Medicamentos Droguería Sancti Spíritus, explicó que la prioridad se concentra en los programas con mayor riesgo para la vida.
“Actualmente trabajamos con un faltante de más de 300 medicamentos, pero hay programas que el país no ha dejado de priorizar. Tal es el caso de la hemodiálisis, que, pese a la situación tensa, se ha garantizado de forma estable. No tenemos una cobertura amplia, pero aseguramos los productos que se utilizan en este programa», detalla Melendres de Armas y agrega: “También con el PAMI hemos garantizado los fármacos básicos fundamentales que el país puede ofrecer. Además, contamos con un sistema de urgencias específico para la atención al grave; si en algún lugar del país existe un medicamento necesario para un paciente con peligro de muerte, lo movilizamos a través de nosotros y lo ponemos a disposición de la institución hospitalaria para salvar esa vida”, explicó el directivo.
Hemodiálisis, maternidad y urgencias bajo prioridad
La provincia afirma que ha logrado sostener la cobertura para pacientes renales que dependen de hemodiálisis. También mantiene atención diferenciada para embarazadas, niños y casos hospitalarios críticos.
Esa estrategia permite mover medicamentos entre territorios cuando un paciente grave los necesita con urgencia. Según la explicación oficial, si el producto aparece en otra provincia, se gestiona su traslado hacia la institución hospitalaria correspondiente.
El problema está fuera de esos programas priorizados. Muchos pacientes con tratamientos ambulatorios o enfermedades crónicas enfrentan mayores dificultades para conseguir fármacos de uso continuo.
Una crisis que afecta a las farmacias comunitarias
La situación de Sancti Spíritus forma parte de un desabastecimiento nacional. En los últimos meses, BioCubaFarma reconoció problemas para producir una parte importante del cuadro básico por falta de materias primas, reactivos y otros insumos.
Esa falta de disponibilidad golpea directamente a las farmacias comunitarias. También afecta a quienes necesitan medicamentos para hipertensión, diabetes, asma, dolores frecuentes u otras dolencias que requieren seguimiento estable.
Las autoridades sanitarias aseguran que revisan las existencias de forma constante para redistribuir los productos disponibles. La prioridad, según explican, es responder primero a las urgencias y a los pacientes con mayor riesgo.
Pacientes con tratamientos habituales quedan más expuestos
Para la población, la escasez no se mide solo en cifras. Se siente en las colas, en las recetas sin completar y en la búsqueda de medicamentos entre familiares, conocidos o grupos de ayuda.
Los más afectados suelen ser quienes dependen de tratamientos prolongados. Cuando falta un medicamento durante semanas, muchos pacientes deben esperar, cambiar dosis o buscar alternativas fuera del sistema estatal.
Sancti Spíritus reconoce que no tiene una cobertura amplia. La estabilidad se limita a programas considerados estratégicos, mientras el resto de los tratamientos queda sujeto a disponibilidad.















