Profesores cubanos denunciaron salarios en billetes de un peso y retrasos en el cobro, dos problemas que afectan a trabajadores de la educación.
Pago fraccionado en Ciego de Ávila
La queja sobre los pagos con billetes de baja denominación surgió en Ciego de Ávila. Según los testimonios divulgados, docentes recibieron sus ingresos mensuales fraccionados en piezas de un peso.
El periodista Mario J. Pentón compartió la denuncia y cuestionó la forma elegida para entregar el dinero. “Hoy hay lugares que ni los billetes de 20 pesos aceptan. El banco pone en circulación billetes de 10 mil y 20 mil pesos y, entonces, paga con billetes de 1 peso. Es una burla a los maestros y al pueblo cubano”, escribió.
Los salarios en billetes de un peso obligan a manejar grandes cantidades de piezas para completar cada pago. La denuncia aparece además bajo los efectos de la inflación y la pérdida de capacidad adquisitiva de los ingresos estatales.
Trabajadores reportan demoras en Camagüey
El problema salarial también incluye retrasos en la entrega del dinero. Desde Camagüey trascendieron quejas de trabajadores que continúan asistiendo a sus centros sin recibir a tiempo la remuneración correspondiente.
Yerenis Cabrera León, de la Escuela Mixta Vicente Chávez, expuso públicamente la situación. “Seguimos trabajando y la única explicación es que no hay dinero”, denunció.
Los testimonios describen así dos dificultades diferentes. Algunos educadores reciben el salario en efectivo de mínima denominación, mientras otros esperan por fondos que debían entregarse durante el periodo habitual de pago.
Ambas situaciones afectan la disponibilidad inmediata de los ingresos familiares para comprar alimentos, medicamentos y otros productos básicos. Los trabajadores dependen de que las instituciones dispongan del efectivo necesario para completar los pagos.
Déficit de docentes en Cuba
Las denuncias aparecen mientras el sistema educativo cubano enfrenta dificultades para cubrir su plantilla. El reporte sitúa el déficit nacional por encima de 24.000 docentes.
Camagüey acumularía más de 2.000 plazas vacantes, una carencia que llevó a incorporar estudiantes universitarios y jubilados. Las quejas salariales conocidas corresponden a centros vinculados con la enseñanza en esa provincia y en Ciego de Ávila.















