El café, una de las bebidas más tradicionales de Cuba, se ha convertido en un producto cada vez más difícil de comprar para numerosas familias. Mientras los consumidores enfrentan precios elevados y dificultades para conseguirlo, una empresa mixta acaba de presentar una edición especial para celebrar el aniversario de la provincia Granma.
El lanzamiento del café Granma 50 contrasta con la realidad de quienes han tenido que reducir su consumo de una bebida que durante generaciones formó parte del desayuno cotidiano.
Un café especial para celebrar los 50 años de Granma
La empresa mixta BioCubaCafé presentó su nueva producción durante la ExpoFeria Comercial de Granma, que comenzó el jueves 5 de noviembre y concluirá el sábado 7.
La iniciativa forma parte de las celebraciones por el medio siglo de la provincia, fundada el 7 de noviembre de 1976.
El café Granma 50 se cultiva y tuesta en el oriente cubano. Su presentación destaca la tradición cafetalera del territorio y el trabajo de los productores locales.
Michele Curto, presidente de BioCubaCafé, explicó que el producto busca transmitir la identidad cultural de la región.
La edición sigue la línea de otros cafés conmemorativos, como Santiago 510 y Guantánamo 155.
Durante la presentación, los asistentes conocieron detalles sobre el tueste, la molienda y las características de la bebida. También participaron en una degustación y recibieron paquetes de muestra para preparar en sus hogares.
Sin embargo, la información difundida por Radio Bayamo no precisa cuánto costará este café ni dónde podrán adquirirlo los consumidores.
De la primera taza de la mañana a un gasto difícil de asumir
Durante décadas, preparar café al levantarse fue una costumbre profundamente arraigada en los hogares cubanos.
La pequeña taza de café fuerte, muchas veces compartida entre familiares o vecinos, acompañaba el comienzo de la jornada.
Hoy, mantener esa tradición supone un esfuerzo económico considerable para numerosos consumidores.
La pérdida de poder adquisitivo, la inflación y las dificultades de abastecimiento han transformado el consumo de café en la isla.
Muchas familias deben calcular cuánto pueden gastar en un producto que antes formaba parte de sus compras habituales.
La situación resulta especialmente difícil para jubilados y trabajadores cuyos ingresos no alcanzan para cubrir todos los alimentos y productos básicos.
¿Cuánto cuesta actualmente un paquete de café en Cuba?
Los precios permiten comprender mejor la distancia entre las celebraciones oficiales y las posibilidades económicas de la población.
En distintos reportes de 2026 se han mencionado paquetes de café que cuestan entre 2200 y 2800 pesos cubanos, según la marca y presentación.
Los importes varían considerablemente entre establecimientos y productos. No existe un precio único para todo el café comercializado en el país.
La propia provincia Granma ofrece otro ejemplo. En agosto comenzó la comercialización de Coloroma, una marca elaborada en Guisa.
Sus presentaciones de 125 y 250 gramos salieron al mercado por 300 y 600 pesos, respectivamente, según reportes de aquel momento.
Incluso un paquete de 600 pesos representa un gasto importante para quienes dependen de pensiones reducidas o salarios estatales.
La inflación sigue golpeando el bolsillo de los cubanos
El encarecimiento del café ocurre mientras Cuba continúa registrando fuertes aumentos en los precios de bienes y servicios.
Según cifras divulgadas de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), la inflación acumulada alcanzó el 24,85 % hasta septiembre de 2026.
La variación interanual llegó al 28,44 %, mientras que los precios aumentaron un 3,37 % solamente durante septiembre.
Los alimentos y las bebidas no alcohólicas concentraron el 73,39 % de la contribución al aumento mensual del índice.
Estas cifras ayudan a explicar por qué comprar café compite ahora con otras necesidades familiares, como adquirir arroz, aceite, huevos o productos de aseo.
Una celebración que deja preguntas sin responder
Granma tiene una larga tradición cafetalera, especialmente en municipios como Buey Arriba, Bartolomé Masó y Guisa.
Reconocer el trabajo de sus productores constituye una iniciativa legítima. Sin embargo, la presentación de una edición conmemorativa también invita a examinar las prioridades del sector.
¿Cuánto costará el café Granma 50? ¿Se venderá en pesos cubanos? ¿Llegará a establecimientos accesibles para la población?
Por ahora, la información oficial sobre el lanzamiento no ofrece respuestas a esas preguntas.
Tampoco precisa el volumen de producción ni si la nueva edición tendrá una distribución amplia o limitada.
La contradicción resulta evidente: mientras se promociona el valor cultural del café cubano, una parte de la población encuentra cada vez más difícil mantener el hábito de tomarlo diariamente.
Para muchos cubanos, el problema no consiste en disponer de una presentación especial para celebrar una fecha histórica. Consiste en poder comprar café para colar cada mañana, como hicieron sus padres y abuelos.

















