La Ley de Nietos en Cuba enfrenta una nueva dificultad, pues el Consulado español en La Habana no lograría revisar ciertos expedientes antes del cierre del próximo censo electoral.
La revisión podría superar el plazo electoral
La Abogacía del Estado advirtió al Tribunal Supremo de España que varias oficinas consulares difícilmente completarán el proceso antes del 1 de enero de 2027.
Ese día cerrará el censo previsto para las elecciones autonómicas españolas de mayo de 2027. Además de La Habana, el recurso menciona a Rosario, Buenos Aires, Ciudad de México, Caracas y Mendoza.
Los consulados tendrían que examinar expedientes ya resueltos y certificar cuáles cumplen los criterios fijados por el tribunal. La revisión permitiría determinar quiénes pueden conservar su derecho al voto durante el litigio.
Entre los obstáculos citados aparecen el volumen de trabajo, los cortes eléctricos, la falta de combustible y los efectos de desastres naturales. Estas dificultades se suman a los atrasos acumulados por el Consulado español en Cuba.
La medida no cancela la nacionalidad española
La controversia no anula las nacionalidades concedidas bajo la Ley de Memoria Democrática. Tampoco detiene la tramitación de solicitudes presentadas dentro del plazo legal.
La disputa afecta, por ahora, los derechos electorales de algunos ciudadanos incorporados al Censo Electoral de Residentes Ausentes. El procedimiento de nacionalidad y la validez de las inscripciones continúan vigentes.
La Abogacía del Estado calcula que la suspensión cautelar alcanza a 168.896 personas inscritas en ese censo. Unas 142.739 aparecen concentradas en 16 oficinas consulares, cifra equivalente al 84,5% del total.
El Gobierno español considera desproporcionado limitar el sufragio mientras esas personas mantienen plenamente su nacionalidad. El Supremo adoptó la medida tras recursos presentados por Vox e Iustitia Europa.
El origen de la disputa sobre la Ley de Nietos
El litigio cuestiona una instrucción que permitía presumir como exiliados a españoles que salieron del país entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955.
Esa interpretación evitaba que cada descendiente demostrara individualmente las causas políticas, ideológicas, religiosas o vinculadas con la orientación o identidad sexual del exilio.
La Ley de Nietos en Cuba conserva así sus efectos sobre la nacionalidad, aunque algunos beneficiarios deberán acreditar esas circunstancias para ejercer el voto mientras se resuelve el caso.
Más de 1,2 millones de solicitudes en los consulados
Los datos oficiales del 31 de mayo de 2026 muestran la magnitud del proceso. La red consular española había recibido 1.225.188 solicitudes bajo la Ley de Memoria Democrática.
Hasta esa fecha fueron aprobados 571.761 expedientes y se practicaron 333.696 inscripciones. España también reforzó el personal diplomático de sus consulados generales en La Habana, Buenos Aires y Ciudad de México.
El Tribunal Supremo deberá decidir si mantiene o modifica las medidas cautelares mientras analiza el fondo del litigio sobre los derechos electorales de los nuevos ciudadanos.

















