La delegación cubana abandona el plenario de la ONU este martes, después de que Donald Trump calificara a Cuba como un Estado fallido.
La salida ocurrió durante la intervención del presidente de Estados Unidos en la jornada inaugural del debate general de la Asamblea General.
La cita corresponde al 81.º período de sesiones y se celebra en Nueva York del 22 al 28 de septiembre de 2026.
Trump cuestiona la situación de Cuba
Al referirse al hemisferio occidental, Trump afirmó que “Cuba es un Estado absolutamente fallido” y pronosticó la caída del gobierno de la isla.
El mandatario declaró que el país “está fracasando como nunca antes y acabará cayendo”, según el reporte publicado tras su discurso.
La delegación cubana abandona el plenario de la ONU luego de esas palabras, consideradas falsas y ofensivas por las autoridades de La Habana.
Trump también dedicó parte de su intervención a destacar la capacidad militar estadounidense y los resultados que atribuye a su administración.
Bruno Rodríguez responde a las declaraciones
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla reaccionó en la red social X y defendió el derecho de Cuba a mantener su independencia y soberanía.
Rodríguez sostuvo que ninguna declaración del presidente estadounidense puede negar esa condición y rechazó que la isla represente un peligro para otros países.
El ministro cubano afirmó que Cuba no amenaza a Estados Unidos ni a ninguna nación y definió al país como una nación de paz.
También responsabilizó a las sanciones económicas y a las restricciones energéticas estadounidenses de afectar a la población cubana y a terceros países.
Lula critica las sanciones contra Cuba
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, también abordó la situación cubana durante su intervención ante la Asamblea General.
Lula afirmó que el mundo observa cómo se impone un castigo colectivo a 10 millones de personas mediante lo que calificó como un embargo ilegal.
Bruno Rodríguez agradeció ese pronunciamiento y destacó la denuncia del mandatario brasileño contra las restricciones económicas y energéticas aplicadas a la isla.
Durante su discurso, Lula defendió el multilateralismo, la soberanía y una mayor integración latinoamericana, pese a las diferencias ideológicas entre los gobiernos.
El presidente brasileño también pidió soluciones diplomáticas para la guerra en Ucrania y cuestionó la capacidad actual de Naciones Unidas para proteger a poblaciones vulnerables.
El debate general continuará hasta el 26 de septiembre y celebrará su última jornada el lunes 28 en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

















