Cinco comunidades rurales de la Isla de la Juventud iniciaron la creación de hogares de alimentación comunitaria en viviendas particulares para atender a personas vulnerables.
El proyecto abarca La Mina, La Melvis, La Isabel, La Tumbita y Ciro Redondo. En estos asentamientos, algunos de difícil acceso, vecinos seleccionados por la administración municipal estarán a cargo del servicio.
Durante el inicio del proceso, los futuros responsables recibieron equipos y utensilios para preparar y conservar los alimentos. Entre los recursos entregados figuran refrigeradores, ollas de presión, arroceras, platos, vasos y jarras.
¿Quiénes podrán recibir alimentos?
Los hogares de alimentación comunitaria están dirigidos a adultos mayores sin apoyo familiar, personas con discapacidad, integrantes de familias vulnerables y embarazadas que necesitan refuerzo alimentario.
Cada vivienda autorizada podrá atender hasta diez beneficiarios. La persona encargada deberá contar con condiciones higiénico-sanitarias y equipos de cocción y conservación para ofrecer el servicio.
Los alimentos se ofrecerán a precios módicos y diferenciados. Si un beneficiario no puede desplazarse por razones de salud, la entrega a su domicilio deberá ser gratuita. Esa condición se refiere al traslado, no a que la comida sea gratis.
¿Cómo se abastecerán las viviendas?
Según las autoridades de Comercio Interior, el servicio recibirá cinco productos de la canasta familiar normada: arroz, granos, aceite, azúcar y sal. Su entrega dependerá de la disponibilidad.
Comercio Interior también aportará útiles de limpieza para los locales. Las viandas y los ingredientes del plato principal deberán obtenerse mediante acuerdos con cooperativas, grupos comunitarios y otros actores económicos de cada zona.
El modelo permite que las viviendas ofrezcan servicios adicionales a otros pobladores, siempre que mantengan la atención prioritaria a las personas seleccionadas. Las estructuras locales de política social tienen a su cargo esa selección.
Una alternativa para zonas rurales
Las autoridades presentan estos hogares como una alternativa al Sistema de Atención a la Familia para residentes de comunidades rurales y aisladas. Su funcionamiento depende de personas que prestarán el servicio como trabajadores por cuenta propia.
La iniciativa forma parte de las 176 transformaciones económicas y sociales previstas por el gobierno. Leonardo Cruz Cabrera, intendente de la Isla de la Juventud, visitó las comunidades durante la entrega del equipamiento.
El proceso anunciado el 3 de octubre corresponde a la creación de los hogares; la entrega de equipos precede a su puesta en funcionamiento en las cinco comunidades.















