Los haitianos en Springfield, Ohio, afrontan nuevas dudas sobre su permanencia en Estados Unidos mientras la ciudad vuelve a ocupar un lugar en el debate migratorio.
La situación está ligada a la decisión del gobierno de Donald Trump de retirar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a los ciudadanos de Haití. Ese permiso había permitido a muchos vivir y trabajar en Estados Unidos.
Una comunidad que cambió la ciudad
Unos 20.000 haitianos llegaron a Springfield durante los últimos cinco años, según la estimación recogida en el reportaje. Muchos encontraron empleo en fábricas y almacenes de distribución de una ciudad afectada por décadas de pérdida industrial.
La rapidez del cambio también provocó tensiones entre residentes. Rick Johnson, vecino de Springfield y partidario de las deportaciones, expresó inquietud por la cantidad de recién llegados. A la vez, dijo que sus vecinos haitianos no le molestan.
En una tienda de productos para la comunidad, Paschur Castelly describió otra consecuencia: vende menos y no puede reponer mercancía como antes. Castelly salió de Haití hace 20 años y explicó que muchas familias llegaron buscando seguridad y una forma de ayudar a sus parientes.
El caso de un joven bajo vigilancia migratoria
Pierre Damas Bel llegó a Springfield en 2024 para reunirse con su padre y su madrastra. Según un amigo de la familia, ingresó a Estados Unidos con autorización y después obtuvo el TPS.
Tras los cambios en esa protección, las autoridades migratorias le colocaron un monitor electrónico en el tobillo. Bel escribió que sentía «vergüenza y humillación» por llevarlo. Murió el 31 de agosto, a los 20 años.
Su familia relacionó la muerte con el malestar que le causaba el dispositivo. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) rechazó tener responsabilidad. Viles Dorsainvil, cofundador de un centro de apoyo a haitianos, contó que Bel intentaba solicitar la retirada del monitor.
Springfield regresa a la campaña electoral
Trump volvió a mencionar Springfield en un mitin celebrado en Ohio en octubre. Afirmó que los haitianos estaban saliendo de la ciudad y que sus habitantes la estaban «recuperando». Esa afirmación es su valoración de la campaña de deportaciones, no una cifra comprobada de salidas.
La ciudad había adquirido notoriedad nacional durante la campaña presidencial de 2024. Entonces, Trump repitió una acusación falsa sobre haitianos que supuestamente comían mascotas de otros residentes.
Ahora, con las elecciones legislativas del 3 de noviembre próximas, la situación migratoria vuelve a formar parte del debate político en Ohio. Para los haitianos que perdieron el TPS, la cuestión inmediata es su posibilidad de seguir viviendo y trabajando legalmente en Estados Unidos.
















