España e Italia acordaron no prorrogar los controles fronterizos entre ambos países para los vuelos y las conexiones marítimas.
Un acuerdo tras casi tres meses de controles
Los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska y Matteo Piantedosi, cerraron el acuerdo durante una conversación telefónica. La llamada siguió al encuentro entre Pedro Sánchez y Giorgia Meloni al margen del Consejo Europeo de la semana pasada.
Italia había restablecido los controles a los viajeros procedentes de España tras las entradas irregulares de migrantes en Ceuta a finales de julio. España respondió con controles a quienes llegaban desde Italia. La decisión de no prorrogar las medidas pone fin a esa reciprocidad.
¿Qué supone para los viajeros?
El cambio afecta a los controles temporales aplicados a vuelos y conexiones marítimas entre los dos países. No equivale a una modificación de los requisitos de entrada: los viajeros deben contar con la documentación exigida para su situación.
Los controles fronterizos entre España e Italia formaban parte de una excepción temporal a la circulación habitual dentro del espacio Schengen. La Comisión Europea señala que los países pueden restablecer controles interiores de forma excepcional ante amenazas graves para el orden público o la seguridad.
Cooperación en lugar de controles
Ambos gobiernos acordaron reforzar el intercambio de información para atender sus preocupaciones de seguridad sin mantener los controles recíprocos. Esa cooperación fue la alternativa examinada por los ministros tras la conversación entre Sánchez y Meloni.














