Nueva Jersey lanzó una campaña contra las estafas migratorias para ayudar a los inmigrantes a comprobar quién puede asesorarlos antes de entregar dinero o documentos.
La Oficina de Nuevos Americanos y la División de Asuntos del Consumidor prepararon una guía digital sobre asistencia jurídica, señales de fraude y denuncias. El material puede consultarse en español en el sitio oficial del estado.
La advertencia se dirige a quienes buscan ayuda con trámites de inmigración. Contratar a una persona sin autorización puede costar dinero, exponer datos personales y perjudicar un expediente si presenta documentos incorrectos.
Un título de «notario» no autoriza a dar asesoría migratoria
En Estados Unidos, los abogados habilitados y los representantes acreditados por el Departamento de Justicia pueden ofrecer asesoramiento jurídico migratorio. Los representantes deben estar vinculados a organizaciones reconocidas y actuar dentro de los límites de su acreditación.
Antes de contratar a alguien, conviene comprobar sus credenciales. La acreditación de los representantes puede verificarse en el registro oficial del Departamento de Justicia. Pedir referencias a personas de confianza también ayuda a evaluar al proveedor.
Para los hispanohablantes, la palabra «notario» puede causar confusión. Un notary public en Estados Unidos no es necesariamente abogado y ese nombramiento no le permite asesorar sobre casos de inmigración. Tampoco basta con que alguien se anuncie como «asesor de inmigración».
Pagos y documentos: señales que conviene revisar
Las estafas migratorias en Nueva Jersey pueden incluir cobros abusivos, información legal engañosa o uso indebido de datos personales. Las autoridades aconsejan desconfiar de mensajes, correos y páginas desconocidas que soliciten pagos o documentación.
Los formularios oficiales del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos son gratuitos. Eso no significa que todos los trámites carezcan de tarifas gubernamentales ni que un profesional autorizado no pueda cobrar honorarios por su trabajo.
Una solicitud de pago con tarjetas de regalo, criptomonedas o a través de redes sociales es una señal de alerta. También conviene comprobar que las páginas atribuidas al Gobierno federal utilicen el dominio .gov antes de introducir información personal.
La guía recomienda pedir un contrato escrito que explique el servicio y su precio, y exigir recibos por cada pago. Aconseja guardar copias de lo firmado, conservar los documentos originales cuando sea posible y no firmar formularios en blanco o textos que no se comprendan.
¿Cómo denunciar una posible estafa?
Quienes sospechen que fueron engañados pueden presentar una queja ante la División de Asuntos del Consumidor de Nueva Jersey mediante su sitio oficial de denuncias.
La dependencia recibe quejas de consumidores sin importar su ciudadanía o situación migratoria. Según las autoridades estatales, sus empleados no preguntan por esos datos al atenderlas.
















