La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se sumó a una colecta de gasolina para Cuba que busca reunir fondos para enviar 40.000 litros a la Isla.
La Liga Cultural Antifascista (LCA) anunció la campaña el 3 de noviembre en Facebook. En la publicación difundió una fotografía de la mandataria con una estampa de la iniciativa. También aparece el escritor Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica (FCE).
La imagen muestra su respaldo a la colecta, pero el anuncio no precisa cuánto dinero aportó Sheinbaum. La campaña se conoce mientras permanecen suspendidos los suministros de combustible de la estatal mexicana Pemex a Cuba.
Estampas de 25 pesos para la colecta
La LCA ofrece las estampas en librerías del FCE de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Cada una cuesta 25 pesos mexicanos y, según los organizadores, equivale a un litro de gasolina para Cuba.
La Embajada cubana en México replicó el anuncio en X. Entre los convocantes figuran Taibo II, el cineasta Sergio Arau, los actores Damián Alcázar y Jesús Ochoa, y la escritora Elena Poniatowska.
La organización atribuyó la situación de la Isla al «criminal bloqueo energético y económico impuesto por Estados Unidos». En el mismo mensaje afirmó que esa política «busca asfixiar a un pueblo digno».
Los organizadores no explicaron cómo transportarían los 40.000 litros si logran reunir los fondos. Tampoco identificaron la entidad que recibiría el combustible ni los servicios a los que se destinaría.
Los envíos de Pemex siguen suspendidos
Antes del anuncio de la colecta, el embajador cubano en México, Eugenio Martínez Enríquez, reconoció que los envíos mexicanos se habían detenido. Dijo que se trabajaba para retomarlos y presentó el suministro como parte de un acuerdo comercial.
Según el diplomático, el Gobierno de Cuba pagaba regularmente por ese combustible. Sus declaraciones se referían a los suministros mexicanos, no a la nueva colecta promovida por la LCA.
De acuerdo con datos citados por DIARIO DE CUBA, Pemex no registró exportaciones a la Isla entre abril y junio de 2026. En el primer trimestre del año había enviado un promedio de 900 barriles diarios. La cifra contrasta con los aproximadamente 15.000 barriles diarios de 2025.
Una campaña sin plan de entrega publicado
La suspensión ocurrió después de la orden ejecutiva de Donald Trump del 29 de enero. Esa medida amenazó con aranceles a los países que suministraran petróleo a La Habana.
Los problemas eléctricos cubanos, sin embargo, no comenzaron con esa orden. En marzo, el especialista Jorge Piñón señaló a DIARIO DE CUBA los problemas de interconexión del sistema como causa de los apagones totales.
La convocatoria de la LCA fija una meta de 40.000 litros, pero su publicación no establece una fecha para enviar la gasolina a Cuba.
















