El voto latino acompañó un retroceso republicano de 14 puntos en 64 condados de mayoría hispana durante las elecciones legislativas de Estados Unidos.
La comparación con las presidenciales de 2024 muestra cambios en territorios donde Donald Trump había conseguido amplias ventajas. Las elecciones del 3 de noviembre de 2026 también dejaron victorias demócratas en distritos rediseñados por los republicanos.
Florida cambia, pero conserva posiciones republicanas
Miami-Dade y Osceola registraron un desplazamiento de 19 puntos hacia los demócratas en la contienda al Senado. Ambos condados tienen importantes comunidades hispanas y habían acompañado el avance de Trump dos años antes.
Ese movimiento no bastó para dar la victoria estatal a los demócratas. Los republicanos conservaron posiciones en distritos de mayoría hispana de Florida.
Texas deja algunos de los mayores cambios
En Hidalgo, en el valle del río Grande, el respaldo republicano bajó unos 25 puntos porcentuales respecto a 2024. En Starr, el margen entre partidos se desplazó unos 72 puntos hacia los demócratas, según datos del Houston Chronicle.
Son mediciones distintas: una describe la caída del apoyo republicano y otra, el cambio en la diferencia entre ambas fuerzas.
En el distrito 23, fronterizo con México, Katy Padilla Stout derrotó al republicano Brandon Herrera por 52,1% frente a 44%. Bobby Pulido ganó el distrito 15.
Los demócratas conquistaron cuatro de los cinco escaños que los republicanos habían rediseñado para intentar ampliar su representación en Texas.
Economía e inmigración pesan en el voto latino
La encuesta AP Voter Poll, realizada por SSRS entre más de 100.000 votantes, situó el respaldo hispano demócrata en aproximadamente seis de cada diez. Cerca de un tercio apoyó a los republicanos en las contiendas por la Cámara de Representantes.
UnidosUS y la Latino Community Foundation vincularon la movilización electoral con el malestar económico y el rechazo a los excesos migratorios. Sus resultados postelectorales, publicados el 4 de noviembre, plantean demandas dirigidas a ambos partidos y al nuevo Congreso.
El desplazamiento no equivale necesariamente a una adhesión demócrata permanente. El estudio de BSP Research entre 3.014 votantes latinos atribuyó el cambio principalmente al descontento económico y a las políticas migratorias del Gobierno.















