Jason Reding Quiñones, fiscal federal del Distrito Sur de Florida que impulsó la acusación contra Raúl Castro, renunció este 6 de noviembre con efecto inmediato.
El funcionario presentó su dimisión al presidente Donald Trump y comunicó la decisión mediante un mensaje en X. En su despedida, agradeció la confianza del mandatario y el trabajo de los empleados de la fiscalía y los agentes policiales.
El fiscal general Todd Blanche reconoció públicamente su gestión. Entre los asuntos que mencionó figuró la imputación contra el exgobernante cubano, además de investigaciones sobre narcotráfico, trata de personas y crimen transnacional.
El proceso por el derribo de Hermanos al Rescate
Quiñones había participado en la presentación oficial de los cargos contra Castro en la Torre de la Libertad, en Miami. La acusación federal está relacionada con el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996.
Cuatro personas murieron en aquel ataque: Armando Alejandre, Mario de la Peña, Pablo Morales y Carlos Costa. Los cargos incluyen conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro cargos de homicidio.
En octubre de 2026, una jueza de Miami también firmó una orden de arresto estatal contra Castro. Esa orden corresponde a una acusación por conspiración para cometer asesinato en primer grado y establece detención sin derecho a fianza.
Las presiones señaladas por CNN
Según fuentes citadas por CNN, la dirección del Departamento de Justicia presionó a Jason Reding Quiñones para que dejara el puesto. La cadena vinculó ese malestar con una investigación contra antiguos funcionarios de las administraciones de Barack Obama y Joe Biden.
Las fuentes describieron una pérdida de confianza de sus superiores porque la pesquisa no produjo los cargos que el fiscal había prometido. Esa explicación procede del reporte de CNN, no de una declaración de Quiñones sobre las razones de su salida.
La investigación, denominada «gran conspiración», utilizó un gran jurado en Fort Pierce. Buscaba determinar si antiguos funcionarios habían conspirado contra Trump.
Tres salidas en dos días
La renuncia se suma a otras dos dimisiones de altos funcionarios del Departamento de Justicia. Harmeet Dhillon, responsable de la División de Derechos Civiles, dejó el cargo el jueves 5 de noviembre.
John Eisenberg, jefe de la División de Seguridad Nacional, anunció su salida el viernes 6 de noviembre. Con la de Quiñones, fueron tres salidas en dos días.
Quiñones nació en Miami y se graduó de Derecho en la Universidad Internacional de Florida en 2008. Trump lo nominó para dirigir la fiscalía federal en febrero de 2025, cuando ejercía como juez en Miami-Dade.

















