Ante el aumento descontrolado de los precios en Cuba, economistas proponen autorizar la adquisición de divisas extranjeras (MLC) con una tasa de cambio flotante, extender la libre importación de productos, y permitir la participación de empresas internacionales en el mercado cubano, entre otras medidas.Tal y como explicara Marino Murillo, principal arquitecto de la Tarea Ordenamiento, al rendir cuentas frente al parlamento cubano, la inflación generada tras esa reforma económica superó con creces cualquier previsión. Se había programado que a partir de la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria sería inevitable la devaluación del peso cubano respecto al dólar. Y, por supuesto, un resultante encarecimiento de los bienes y servicios. Pero la realidad ha superado cualquier previsión.
Trece meses después del llamado día cero, la brecha entre los ingresos y el costo de la vida sigue abriéndose. Hoy el mejor medidor para entender la pérdida del valor real de la moneda nacional es el mercado informal de divisas. Actualmente un peso cubano es el equivalente a un centavo de dólar, pues ambas divisas se cambian a razón de $1.00 USD = $100.00 CUP.
El gobierno, por su parte, mantiene una tasa de cambio fija y casi simbólica de $1.00 USD= $24.00 CUP. Y a la vez desautoriza la venta de dólares, euros, y otras monedas a la población, dejando todo el protagonismo al mercado cambiario informal.
Que el Peso Cubano tenga tan poco valor repercute en el día a día de los cubanos. Por supuesto, apuntala el encarecimiento de bienes y servicios de primera necesidad, reduciendo la capacidad de compra de los trabajadores de la isla.
Si a ello sumamos que una buena parte de las principales ofertas hoy solo se encuentran en las Tiendas MLC, prácticamente se “obliga” a un importante sector poblacional a pagar la MLC a los precios impuestos por el mercado informal para acceder a los alimentos, aseo y otros artículos que solo se encuentran en las nuevas tiendas.
Medidas para detener la inflación en Cuba
Ante tan complejo panorama, al gobierno le urge detener la escalada inflacionaria. Para ello consulta a los economistas sobre las medidas a tomar a fin de revertir el aumento descontrolado de precios en la isla. Hoy la prensa oficial publica un artículo en el que se sugieren interesantes «giros de timón» a fin de ordenar el ordenamiento.
Se trata de las propuestas hechas por tres reconocidos economistas cubanos respecto a lo que el Estado debe hacer para frenar la inflación en Cuba.
Las más interesantes formulaciones son las de Jesús Pulido Catasus, director general de Coordinación y Asesoría de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba, ANEC.
Entre ellas destacan:
- Establecer una tasa de cambio flotante entre el dólar y el peso cubano desde el propio estado, de forma tal que se aproxime a las lógicas de cambio del mercado informal interno.
- Crear un mercado de MLC, con un volumen equivalente a 100 millones de USD, para que los actores económicos -estatales y privados- puedan adquirir divisas convertibles. En la medida que aumente el rendimiento de estas operaciones ampliar el fondo de préstamos.
- Permitir a todos los actores económicos que puedan decidir acerca de cómo realizar sus exportaciones e importaciones.
- Extender la medida tomada con los viajeros, quienes pueden entrar al país alimentos, medicinas y productos de aseo, a otros bienes de consumo, mediante el sistema de paquetería desde el exterior.
- Extender la gestión de las transitarias con la contratación de gestores y transportistas particulares para aumentar la eficiencia en la distribución de esos productos.
- Detener el inicio de algunas inversiones que requieren grandes volúmenes de MLC y dedicarlo al financiamiento de pequeñas fábricas para producir alimentos.
- Permitir que proveedores internacionales mayoristas de bienes y servicios puedan participar con su capital y sus mercancías en el sistema empresarial cubano, tanto mayorista como minorista.
- Revisar la canasta de productos y servicios básicos, para conocer el poder adquisitivo real de la población hoy.
Otras consideraciones sobre las tasas de cambio
Para el premio nacional de economía José Luis Rodríguez, en lugar de poner a flotar la tasa de cambio oficial se deben adoptar “esquemas de convertibilidad segmentados». Así se podrá «corregir el diferencial de la tasa de cambio oficial del CUP con la tasa de la economía informal” y reducir las actuales tasas de cambio en el tiempo más corto posible.
Por su parte Ricardo González, investigador de la Universidad de La Habana, aboga por establecer una suerte de “CADECA empresarial”. Según su punto de vista ello permitirá avanzar hacia el equilibrio cambiario con cierto gradualismo, administrando temporalmente tipos de cambios múltiples.
A pesar de sus propuestas diversas, los tres economistas coinciden en señalar que lo peor que puede hacer el estado es cruzarse de brazos.
