El gobierno municipal de Camagüey estableció un precio oficial de 70 pesos cubanos por kilogramo de carbón vegetal y organizó la distribución a través de zonas de defensa para frenar la especulación en el mercado informal.
Precio oficial frente al mercado informal
El intendente Lázaro Echeverría Rodríguez anunció que a partir del sábado 20 de junio un saco de 20 kilogramos de carbón se vendería a 1,400 pesos, muy por debajo de los 3,500 a 5,000 pesos que alcanzaba el mismo producto en el mercado informal. La información fue difundida por el periódico oficial Adelante y por Radio Cadena Agramonte.
«Los precios especulativos son los que no debemos permitir», declaró el funcionario, quien atribuyó el alza al incremento de los costos de producción, en particular el combustible que los productores utilizan para cortar y transportar el carbón.
Distribución por zonas de defensa
El plan inicial contempla 1,700 sacos: 1,200 provenientes de otros municipios y 500 de la producción local. El propio intendente reconoció que la cantidad resulta insuficiente ante la demanda real.
La venta no se realizará en puntos de venta tradicionales, sino a través de las zonas de defensa, con venta directa del productor al consumidor sin intermediarios. El gobierno insiste en que la venta sea por lata y no por saco, para que el producto alcance a más familias.
Antes de llegar al resto de la población, se dará prioridad a los ocho perfiles vulnerables definidos por la Dirección de Trabajo. El municipio cuenta con 43 entidades de base —33 cooperativas y 10 Unidades Empresariales de Base— involucradas en la producción, aunque parte del carbón local debe destinarse al consumo social: 24 Sistemas de Atención a la Familia, 23 círculos infantiles, seminternados y tres casas de niños sin amparo parental.
Crisis energética detrás del alza
La crisis del carbón se inscribe en el colapso energético que atraviesa Cuba, con apagones de entre 22 y 42 horas continuas en varias provincias y gas licuado prácticamente inaccesible. El carbón de marabú se ha convertido en el combustible de cocina de facto para millones de familias.
El precio del saco de carbón pasó de 900 a 1,400 pesos en diciembre de 2024 a entre 3,200 y 5,000 pesos en junio de 2026, en un país donde el salario medio oficial ronda los 6,930 pesos mensuales. La paradoja se agrava porque Cuba exporta ese mismo carbón a Europa: una asociación económica en Camagüey exportó más de 150 toneladas al continente solo en el primer trimestre de 2026, con una meta anual de 4,000 toneladas.
Echeverría reconoció que esta es solo una primera medida, ya que la producción local actual no alcanza y la especulación no se frena con buenas intenciones, sino con acciones sostenidas en el tiempo.












