La Habana recibió un nuevo cargamento de arroz procedente de China en medio de las dificultades económicas que enfrenta el país. El envío forma parte de un programa de ayuda alimentaria acordado entre ambos gobiernos.
El buque Loyalty Hong arribó al puerto de la capital con 15.600 toneladas del grano, destinadas a reforzar el abastecimiento interno.
Se completa la donación anunciada en enero
Con esta entrega, se completa el donativo de 30.000 toneladas anunciado a inicios de año por las autoridades chinas. La ayuda llega en un contexto marcado por limitaciones en el acceso a productos básicos.
El envío forma parte de un paquete mayor aprobado por el presidente chino, Xi Jinping, que también incluye asistencia financiera por 80 millones de dólares y un volumen total de 60.000 toneladas de arroz.
Se trata de uno de los mayores aportes de este tipo destinados a la isla en los últimos años. En 2024, China ya había concedido una ayuda valorada en 100 millones de dólares.
Apoyo sostenido en medio de la crisis
Las relaciones entre La Habana y Pekín se han mantenido activas, con cooperación en sectores como el energético y el alimentario. Este nuevo cargamento se suma a otros envíos realizados recientemente.
La economía cubana atraviesa una etapa compleja. En los últimos cinco años, se ha contraído alrededor de un 15%, según datos oficiales. La escasez de alimentos, medicinas y combustible sigue siendo un problema recurrente.
A esto se suman cortes eléctricos frecuentes y un aumento sostenido de los precios, que afectan el día a día de la población.
China critica las sanciones de Estados Unidos
Coincidiendo con la llegada del cargamento, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, reiteró la postura de su país sobre las medidas de Washington.
«Instamos a EE.UU. a levantar de inmediato el bloqueo y las sanciones, y a dejar de presionar a Cuba bajo cualquier pretexto», señaló.
Estados Unidos ha reforzado sus sanciones desde inicios de 2026, incluyendo restricciones al sector energético. Estas medidas han tenido impacto en la generación eléctrica y en la disponibilidad de productos esenciales.
China se mantiene como uno de los principales socios económicos y políticos de Cuba, en un escenario marcado por tensiones internacionales y dificultades internas.








